Tal como viene sucediendo en las últimas semanas, los economistas vienen analizando y advirtiendo sobre el deterioro al que está sometida la economía argentina. Esta vez, una reconocida consultora aseguró que nuestro país está "cada vez más cerca de la recesión" debido a una serie de factores como la inflación, la caída del poder adquisitivo y la suba de tasas e impuestos, entre otras cosas.
Este domingo, la consultora Ecolatina publicó un informe, replicado por la agencia Noticias Argentinas, en el cual repasa las mayores problemáticas que afectan gravemente la economía nacional: "Suba de impuestos, devaluación, aceleración de la inflación, incertidumbre cambiaria, empinamiento de las tasas de interés, ajuste de tarifas, incremento de jubilaciones que pierden la carrera contra los precios, congelamiento de gastos en algunas provincias y de la obra pública en general y restricciones a las importaciones, ponen en jaque a la actividad local".
Dicho análisis de la consultora hace hincapié en la cuestión del consumo, uno de los pilares que ha sido siempre uno de los caballitos de batalla del kirchnerismo: "Se vislumbra una contracción del consumo, producto de la caída del poder adquisitivo, menor financiamiento, impacto del alza de tarifas en el ingreso disponible y un mercado laboral menos dinámico (reducción de turnos/horas extras)".
También pone la lupa sobre la inflación, la cual se ha disparado en los últimos dos meses: "La persistente inflación ha erosionado el poder de compra de los individuos. De hecho, a fin de año pasado el salario real se ubicó por debajo de los niveles de diciembre de 2012. Es de esperar que el pico inflacionario provocado por la reciente devaluación deteriore aún más la capacidad de gasto de las familias".
"Hasta 2013, el poder adquisitivo no se resentía producto de las subas salariales pactadas en las negociaciones de principio de año. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo los incrementos acordados no compensaron la suba de precios. En 2014 los gremios intentarán recuperar parte del poder de compra perdido, pero conseguir aumentos de salarios que superen la tasa de inflación no será sencillo", agregó.
Incluso el texto advierte que el Gobierno nacional cuenta con "pocas opciones: la inflación amenaza con dispararse y el Ejecutivo ya no cuenta con las anclas nominales del pasado (subieron fuertemente el tipo de cambio y las tarifas). Por ende, para moderar la suba de precios, el gobierno sólo puede acotar los incrementos otorgados en las paritarias", lo cual considera que tiene "un sesgo claramente contractivo".
Además, Ecolatina recordó que "este año ya se ajustaron fuertemente algunas tarifas de servicios públicos (colectivos) y es inminente un incremento en las facturas de luz y gas. Si bien esto moderará la carga fiscal de los subsidios, implica menor ingreso disponible del sector privado".
Por último, la consultora alertó que "en un contexto de contracción de la inversión, prevemos un deterioro del mercado laboral. Si bien no descartamos destrucción de puestos de trabajo, es muy factible que haya reducción de horas trabajadas o de turnos de producción (ejemplo sector automotriz)".