El dato es preocupante: el nivel de reservas internacionales sólo cubre cinco meses de importaciones y el ratio entre ambas variables se encuentra en el peor nivel desde 1975, año en que se produjo el denominado “Rodrigazo”, crisis desatada tras una importante devaluación seguida de una fuerte suba de la inflación.
De acuerdo al informe realizado por la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), publicado por diario El Cronista, el nivel de reservas es peor que en otros períodos críticos de la historia reciente, cuando paradójicamente el ratio entre reservas e importaciones era mejor que en la actualidad: en 2002 representaban lo necesario para pagar casi 14 meses de importaciones; en 2001, para 19 meses; en 1999, para 14 meses; en 1989, para 9 meses; y en 1985, para casi 19 meses.
Para Elizondo, un bajo nivel de reservas en relación a importaciones “en el marco de imposibilidad de acceso al financiamiento internacional, nulo ingreso de inversión extranjera directa, ausencia de superávit en el comercio de servicios, necesidad de importaciones de entre u$s 70.000 millones y u$s 75.000 millones para sostener la actividad económica, y exportaciones amesetadas marcan dificultades para sostener el actual equilibrio cambiario y, dados los antecedentes en las recientes políticas de comercio exterior, posibles mayores restricciones a importaciones”.