Fuentes del Ministerio de Economía dijeron a La Nación que "el Gobierno tiene la voluntad de negociar, pero los fondos buitre no". En este sentido, desde la Casa Rosada aseguraron que no acelerarán la discusión con los holdouts, a pesar de que mañana vence la cláusula RUFO.
"No hay que descartar que algún fondo inversor que entró en los canjes consiga un juez tanto o más agresivo que Thomas Griesa y también nos demande por compensar a los buitres", agregaron.
Además, con la tranquilidad de tener reservas nuevamente por encima de los US$ 31.000 millones en el Banco Central, el equipo económico del Gobierno nacional no transpirará para sellar el problema del default, que comenzó a fines de 2001.
Por el momento, la oferta que tienen pensado formular a los holdouts es la misma que les ofrecieron a los bonistas que entraron en la reestructuración de 2010, aunque podría modificarse si hay "voluntad de diálogo" por parte de los fondos buitre.
"No es probable que se llegue a un arreglo inmediatamente. Creo que recién en el segundo trimestre de 2015 avanzará el proceso hacia un resultado más concreto", dijo el economista Enrique Dentice, de la Universidad de San Martín.