Esto es lo que hay que saber sobre la inflación

¿Qué es? ¿Cómo se mide? ¿Cuál es el verdadero porcentaje? ¿Quién tiene razón?. Todas la dudas en la nota.

La semana pasada, diputados de la oposición informaron que la inflación en el último año había trepado al 41,25%. Días más tarde, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), aseguraba que en lo que va del año, los precios sólo aumentaron el 21,4%.

La diferencia es abismal y resulta difícil para el ojo del consumidor detectar cuál es el dato verdadero. Es la primera vez en la historia que se desconoce a ciencia cierta cuál es la verdadera inflación. Si bien desde la creación del Indec siempre hubo quien sospechó que los datos estaban algo "suavizados”, nunca se había llegado al extremo de que consultoras privadas duplicaran y hasta triplicaran los datos oficiales.

¿Cuándo cambió todo? ¿En qué momento los argentinos perdieron la confianza en el organismo que informa sobre inflación? ¿Por qué ocurrió?

El año bisagra

A finales de 2006 se anunciaban desde el Indec ciertos cambios en la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del Estimador Mensual Industrial (EMI). Aseguraban que los datos de la canasta básica alimentaria debían actualizarse, porque se tomaba como base la edición 1995 de la encuesta de gastos del hogar y debía pasar a ponderarse la de 2005. Algunos analistas aseguraban que los cambios tenían tintes políticos, porque

a partir de entonces comenzaría a reemplazarse productos cuando aumentaran de precio. Es decir: si se medía cuánto costaba un litro de leche de determinada marca, y esa marca aumentaba de precio de un mes a otro, se mediría otra que no hubiese aumentado. De esa manera, los índices se estancaron.

A cualquier costo

El cambio metodológico fue acompañado de despidos en el organismo. En enero de 2007 la directora de IPC Graciela Bevaqua fue desplazada por el entonces secretario de Comercio, Guillermo Moreno, tras una dura discusión en la que se le reclamó que los precios relevados no coincidían con los que había acordado el Gobierno con los

productores. Moreno había exigido que le entregaran la lista de los 8.000 comercios relevados, dato que le fue negado porque se encuentra amparado por la ley de secreto estadístico. El conflicto en el organismo derivó en el despido de varios empleados que fueron reemplazados por personal allegado a Moreno.

Hacia 2010, los índices de inflación que el Indec anunciaban ya eran fuertemente cuestionados incluso por sectores del kirchnerismo. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Horacio Verbitsky, junto a los intelectuales k de Carta Abierta, repudió "el avasallamiento del organismo oficial de medición de indicadores económicos”.

La revista The Economist dejó de publicar sus datos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió una "moción de censura” y la Auditoría General de la Nación.

¿A quién creer?

Una manera sencilla para decidir a quién creer en la disputa sobre los índices de inflación consiste en comparar los precios de los productos que publica el Indec con los que publican las consultoras privadas. En los últimos años, los precios difundidos por el Indec fueron sensiblemente menores a los que medían los demás relevamientos. Lamentablemente, desde este año, el Indec no difunde precios, pero si usted toma un estudio independiente y analiza los precios que asegura haber encontrado en el mercado, podrá tener una noción sobre si sus datos son confiables.

El Isepci asegura que la inflación interanual es del 41,25%. Basa esa afirmación en el relevamiento de precios que hacen 87 encuestadores en 126 barrios de 20 distritos del Gran Buenos Aires. En total, releva 293 comercios. Los precios que publica siempre fueron superiores a los del Indec. Hasta 2013 era posible compararlos, pero ahora el organismo oficial dejó de publicar esos datos, por lo que sólo se pueden consultar los del Isepci.