La economía argentina está actualmente inmersa en una fuerte, generalizada y creciente estanflación, según el equipo de economistas que lidera Alejandro Caldarelli en el Semanario Económico de la consultora Economía & Regiones (E&R).
De acuerdo con el reporte, según el Congreso de la Nación, la inflación asciende a 40.9 por ciento interanual en septiembre de 2014.
Paralelamente, según el PBG E&R el nivel de actividad cerraría el año con una caída promedio del 3.2% lo que dejaría un "arrastre estadístico negativo de 2 puntos porcentuales para el próximo año".
"Sin embargo, la inflación, la contracción del PBI y la caída de reservas son sólo las consecuencias y no el origen de los desequilibrios macro", se opinó en el análisis.
Los especialistas consideraron que "antes de 2008, se lograron efectos reales (actividad y empleo) a cambio de aceleración inflacionaria (el famoso un poco de inflación aceita la economía) porque los agentes económicos preveían incorrectamente la inflación.
"Pero hay un punto de inflexión en 2011-2012 cuando el público cambia su mecanismo de formación de expectativas de inflación, pasando de un modelo de expectativas adaptativas (mirando la inflación pasada) a un modelo de expectativas racionales (mirando los fundamentos económicos)", indicaron.
En el reporte se consigna que "las expectativas de inflación y de devaluación disminuirán si y sólo si se reduce el déficit fiscal, se desacelera la emisión monetaria, se detiene la pérdida de reservas y mejora la relación pesos-dólares en la economía".
"La autoridad monetaria no entiende los fundamentos de las expectativas y no cree que la inflación sea un fenómeno monetario. Es más, remarca que las expectativas del público tampoco se relacionan con la política monetaria", manifestó E&R, según informó Noticias Argentinas.