"Vamos pasando presupuestos desde agosto, pero las decisiones se toman en el último mes. Las empresas que están acostumbradas a hacer fiestas todos los años no dejan de hacerlas porque es un incentivo para sus empleados. Las que se realizan para clientes quizás estén más acotadas", explicó Adriana Marino, vicepresidente de la Asociación de Organizadores de Fiestas de la Argentina (Aofrep) y dueña de la compañía Gala Eventos de Buenos Aires, en un artículo publicado por el diario El Cronista.
De acuerdo a las estimaciones de la asociación, el gasto promedio de una fiesta corporativa oscila entre los $1.200 y los $ 1.800 por persona –lo que incluye salón, catering, show, música, luces, juegos– pero el valor es muy variable según el tipo de catering, la marca del vino, la animación o el show que se contrate.
También hay una diferencia si se elige una estancia o el salón de hotel. El incremento de los precios con respecto a las fiestas del año pasado fue de un 30 por ciento.
Un show de covers puede costar entre $ 15.000 y $ 25.000, mientras que las bandas más conocidas pueden cobrar entre $ 100.000 y $ 220.000. Dentro del costo total, aproximadamente el 40% corresponde al catering y cerca del 10% al lugar donde se realice la fiesta. El resto se reparte entre los otros rubros.