El BM pidió "datos confiables" de pobreza

Ayer el organismo, en el marco de la asamblea conjunta del Banco y el Fondo Monetario Internacional, hizo hincapié en la necesidad de contar con estadísticas fehacientes.

"Es fundamental que trabajemos en la obtención de datos confiables sobre los efectos sociales y económicos que causan la pobreza". 

La declaración de una de las autoridades del Banco Mundial (BM) pareció oportuna en un momento en la Argentina en donde, justamente, se cuestiona al Gobierno por no presentar cifras actualizadas y certeras sobre una problemática que afecta, cada vez más, a miles de personas.  

Ayer el organismo, en el marco de la asamblea conjunta del Banco y el Fondo Monetario Internacional, hizo hincapié en la necesidad de contar con estadísticas fehacientes. 

"Las proyecciones de tasa de pobreza están basadas en la experiencia estadística de los países en los últimos diez años", explicó el BM sobre los otros 180 países que sí elevaron la información completa. 

Junto con la Argentina, tampoco completaron sus datos de pobreza una media docena de países. Entre ellos, varios del Caribe, Libia, Afganistán y Argelia, según consignó La Nación.

Por su parte, Kaushik Basu, vicepresidente y economista jefe de la entidad, explicó que "es fundamental que trabajemos en la obtención de datos confiables sobre los efectos sociales y económicos que causan la pobreza".

Lo hizo al presentar, en el marco de la asamblea conjunta del Banco y el FMI, el informe "Mediciones para una política de combate a la pobreza y de impulso a la prosperidad".

De acuerdo con lo que detalló el matutino porteño, hubo críticas en un panel regional organizado por el FMI, con su responsable para América latina, Alejandro Werner, entre otros expertos. 

Entre los cuestionamientos, aparecieron: el hecho de insistir en el control de precios, la incapacidad para aprender de los errores y una pertinaz negativa a negociar con sus acreedores. 

Werner no hizo referencias explícitas, pero pareció aludir al país cuando habló de la necesidad de contar con "datos estadísticos correctos", algo que el Gobierno aún no provee.

En lo económico, hubo críticas por el manejo de la deuda con los llamados fondos buitre. 

Si bien se aceptó la necesidad de revisar los instrumentos para la emisión de deuda soberana, también se dejó claro que la Argentina "fue el único país entre 180 casos que se negó a negociar con sus acreedores y, por el contrario, les impuso sus condiciones", señaló José Luis Daza, de Capital Management.