Llegó el 3 de enero y la apertura ansiosa del gobierno por estrenar el acuerdo de precios -que pretende solventar con entre 180 y 200 productos las necesidades básicas-, la mala noticia o lo que se le escapó de las manos a la dirigencia nacional es la distribución del plan en el interior del país, ya que el mismo a partir de hoy solo regirá en la provincia de Buenos Aires y en el Conurbano. Se estima que el periodo de prueba y control sea cada tres meses, por lo tanto a Mendoza no llegará hasta marzo.
Con todo un despliegue para la prensa -como le gusta hacerlo al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich-, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y sucesor de Guillermo Moreno en la secretaria de Comercio, Augusto Costa, anunciaron orgullosos el acuerdo que pretende “beneficiar a los consumidores de todo el país”. Aunque la frase citada solo hace referencia a especulación a futuro ya que el acuerdo en su primera etapa comprenderá a la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, y luego se extenderá al resto del país.
Lo mismo pasará con las bocas de expendio, ya que en un comienzo estarán involucradas las grandes cadenas de supermercados, mientras que a partir de mediados de enero se incorporarán los denominados “supermercados chinos”.
La canasta alcanzará a unos 170 productos, todos de primera necesidad. Los rubros alimentos y bebidas explicarán las tres cuartas partes del total de la oferta.
Desde la Asociación de Supermercados Unidos, explicaron que a diferencia del acuerdo de precios de Morenos -500 productos congelados por ocho meses-, “este convenio se extenderá a lo largo de todo el año pero tardará en llegar a las provincias del interior, porque primero se evaluará y controlará en Buenos Aires, que es el punto de partida y de referencia”, además destacaron que “la diferencia es que ahora se acordó con las empresas alimenticias y de limpieza además de los supermercados, por lo que también se debe controlar que estar empresas cumplan con el stock de mercadería”.
En tanto desde la Cámara Argentina de Supermercados, dijeron que “los valores de los productos serán revisados cada tres meses”, por lo que se estima que luego del primer control -mediados de marzo- y corroborando la efectividad y cumplimiento de las firmas comprometidas, el convenio llegue a Mendoza y al resto de las provincias del interior del país.
La sorpresa del anuncio fue que en el acuerdo se incorporaría los supermercados chinos y si bien esto fue así, la Cámara que los nuclea destacó que hasta el momento solo podrán ofrecer entre 30 y 50 productos de los acordados en la lista, ya que justifican no trabajar con las mismas marca habitualmente y esperan que ante todo los “proveedores garanticen el abastecimiento”, para luego poder ir incorporando más artículos.
La diferencia con el acuerdo de Moreno
El convenio que hoy entran en vigencia – sólo en Buenos Aires-, a diferencia del que realizó Guillermo Moreno en abril del 2013 y que se extendió durante ocho meses, pretende solventar las necesidades básicas con entre 180 y 200 artículos alimenticios, de limpieza y cosmética -y profilácticos a precio congelado-, unos 300 productos menos de los que ofrecía la anterior gestión en la Secretaría del Interior.
La buena noticia y que le da un poco más de seriedad al acuerdo es que a diferencia del contrato y compromiso tácito que realizó Moreno, esta vez el se firmó formalmente una tratativa de compromiso por un año encabezada por Jorge Capitanich y Axel Kicillof , los que comprometieron a alcanzar este acuerdo a los representantes de la cámara que reúne a las empresas alimenticias (Copal), con la Asociación de Supermercados Unidos, y con la entidad que nuclea a los productores de artículos de limpieza, y perfumería. Además en el caso especifico de los productos que llegarán a los bocas de expendio, los funcionarios se encargaron que además del compromiso de las cadenas de supermercados, cada empresa de producto alimenticio u otro que esté en la lista, firme el convenio para evitar sorpresa -de faltantes por ejemplo- a lo largo del periodo de duración del convenio.
Aunque no todo es color de rosa, si bien el acuerdo pretende aportar tranquilidad a los ciudadanos garantizándoles que durante 365 día tendrán 200 artículos aprox., con “precios congelados” , esto no tan así. En una de las clausulas del contrato se deja en claro que si en el periodo de revisión de los artículos, las empresas manifiestan que hay un aumento de costos -por motivos que deben ser justificados -, el valor de los productos subirá estimativamente – dentro de un rango determinado-.
En tanto, desde el Ministerio de Economía subrayaron, hace unos días que "no se aplicará congelamiento de precios, sino una política de administración de los mismos, donde trabajaremos en toda la cadena, y fundamentalmente en los proveedores", que es el eslabón donde se encontraron distintas maniobras abusivas.
Productos y marcas
El convenio firmado, compromete a las principales cadenas de supermercados nacionales y extranjeras y también a 65 proveedores y distribuidores mayoristas -de productos alimenticios, de limpieza y cosmética-.
Entre los principales productos que se destacan, hay marcas de aceite, dos marcas de yerba mate, dos de arroz y tres de azúcar-, leches y derivados lácteos, gaseosas, cervezas, galletitas, artículos de limpieza -limpiadores y detergentes- y productos de tocador, - jabón,desodorante,algodón y pañales-. El dato más llamativo es la inclusión de dos marcas de preservativos: Tulipán y Prime.
Algunas ausencias, sin embargo, pueden llamar la atención. Aunque hay dos marcas de cerveza, cuatro gaseosas, dos sodas y hasta seis tipos de jugo, la nómina no incluye ningún tipo de agua mineral. En cambio, sí pueden encontrarse en ella helado y vino.
Esta es la lista completa y las marcas de los productos que las amas de casa deben buscar en las góndolas del supermercado -recién en marzo en Mendoza-.