Previendo un similar desempeño electoral en octubre al de agosto, el gobierno de Cristina Fernández estría analizando un recorte de gastos en los crecientes subsidios al transporte y la energía y un sinceramiento del tipo de cambio oficial, que podría quedar a fin de año por encima de los 7 pesos por dólar.
Además de esto, según expone hoy la edición dominical de diarioLa Nación, la Presidenta evalúa unificar el equipo económico y nombrar un ministro de Economía más fuerte que Hernán Lorenzino, si bien aún no trascendieron posibles nombres.
El secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y parte del gabinete estarían impulsando la renuncia de Guillermo Moreno por el desgaste al que sometió a Cristina. Pero por el momento, el polémico secretario de Comercio es intocable.
Tambien Zannini enfatizaría su plan “anticamporista” de frenar el avance de esa agrupación y desplazar a la juventud kirchnerista de algunos cargos: ya les sacaron el manejo de los fondos de la campaña y ayer se conoció una dura derrota en la mayoría de los centros de estudiantes de la UBA, algo que no es buena señal.
El principal desafío del Gobierno luego de octubre próximo será contener la suba del gasto público, la emisión monetaria y la inflación.
Los subsidios crecieron del 3 al 5,1% del PBI; la inversión directa 0,2 a 1,3%; el personal 2,3 a 3,4, y las transferencias de capital de 0,4 a 1,3.
Sin embargo, el problema es político. Las encuestas de Olivos indican que el candidato a diputado del Frente Renovador, Sergio Massa, superaría en Buenos Aires por entre 10 y 14 puntos a su par kirchnerista, Martín Insaurralde. En las primarias de agosto la diferencia fue de 5 puntos.
"La lectura del Gobierno es que la derrota obedeció a haber perdido la batalla de la comunicación, pero también por la economía, la inflación y la inseguridad", confió una fuente de primera línea a ese matutino.
También, para recuperar votos en octubre avanza la reforma de las escalas del monotributo y de ganancias para autónomos, y se analiza una baja en el IVA para los alimentos.
Pero las medidas más impopulares serían luego de octubre.