Finalmente, la Corte Suprema de Estados Unidos decidió no pronunciarse sobre el reclamo argentino contra los fondos buitres. En rigor, decidió no tomar medidas sobre si atenderá o no una apelación que presentó Argentina en su batalla con fondos de cobertura que rechazaron dos reestructuraciones ofrecidas por el país tras el fedault en 2002.
De acuerdo a lo mencionado por El Cronista Comercial, la apelación no fue mencionada en la lista de nuevos casos que la corte decidió escuchar el martes antes de que comience un nuevo período judicial el lunes 7 de octubre.
Sobre la base de la costumbre de la Corte, el desarrollo puede significar que decidirá no escuchar el caso o que consultará al Gobierno del presidente Barack Obama para que determine si el caso amerita la atención del tribunal.
El pedido presentado por la Argentina el 24 de junio pasado planteaba revisar el fallo de la Cámara de Apelaciones del 26 de octubre de 2012, en el que ese tribunal ratificó una decisión del juez Thomas Griesa acerca de que en el caso de la deuda pública no se aplica la inmunidad a países que una ley norteamericana y que el país debe hacer frente al 100 por ciento de lo que reclaman los fondos buitre.
El estudio de abogados Shearman Sterling, que sigue de cerca el caso y produce informes al respecto, había evaluado la posibilidad de que "la Corte simplemente posponga una decisión" definitiva.
Es que el 23 de agosto pasado, la Cámara de Apelaciones de Nueva York volvió a perjudicar a la Argentina con un fallo en el que rechazó sus planteos contra el pago a los fondos buitre.
El 6 de septiembre, la Argentina y dos grupos de bonistas que participaron de los canjes de deuda le reclamaron a la Cámara volver a ser escuchada en una apelación.
Ahora, el país tiene 90 días para apelar esa decisión ante la Corte Suprema norteamericana.