Vinos: el Gobierno reconoció problemas de competitividad

El ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, admitió inconvenientes en el sector vitivinícola, aunque defendió los logros del Estado en el marco de una crisis internacional.

“No negamos que hay problemas de competitividad”. Con estas palabras el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, reconoció complicaciones económicas y financieras en el el sector vitivinícola aunque sostuvo que “no puede verse una foto de la situación, sino que, hay que analizar la película completa”.

Crecimiento del mercado interno; incremento en el consumo; posicionamiento de Argentina como exportador de mosto; el hecho de que no haya sobre stock y la intervención del Estado provincial en pos de mantener y subir los precios del mosto; son sólo algunos de los "logros" del Gobierno, según Barg. 

A propósito de la lectura que, sobre el sector bodeguero de Mendoza, hizo el gerente de Bodegas de Argentina Juan Carlos Pina, el responsable de la cartera de Agroindustria sostuvo:

"Primero debo decir que no negamos, bajo ningún punto de vista, que hay problemas en el sector. Pero, de ahí a magnificar la dimensión de estos problemas, asemejándolos a otro momento que ha vivido la vitivinicultura y que ojalá no volvamos a pasar como sucedió en los ’80, donde hubo un tremendo sobre stock, una fuerte distorsión entre oferta y demanda o donde se presentaron problemas derivados de productos que no tenían mercado. Considero que, en la actualidad, estamos muy lejos de esta situación", postuló Barg en diálogo con MDZ Online.

El ministro apuntó que, al contrario de lo que "muchos" insisten en instalar, "no hay problema con los stocks". Asimismo, indicó que el mercado interno creció en un tres por ciento en relación al dos por ciento que registró en 2011 y 2012, respectivamente.

"Esto permite quebrar con una situación de una fuerte caída en el mercado interno y es importante porque el mercado interno representa el 70 por ciento de nuestro mercado a diferencia de otros países que son netamente exportadores como Chile, por ejemplo", fundamentó el funcionario.

El segundo dato que valoró como "positivo" es que Argentina pasó a posicionarse como exportador de mosto. "Esto posibilita que un volumen importante de vino tenga salida y no genere presión al stock que tenés para elaborar vinos", precisó.  

En otro orden, aunque reconoció una fuerte caída en la exportación de vinos a granel; contraargumentó diciendo que el Gobierno provincial ha intervenido en el mantenimiento y en la suba del precio del mosto con líneas de financiamiento y crédito para los pequeños productores.

En relación al tipo de cambio, algo que según Pina pone en jaque la rentabilidad de los productos en el mercado, Barg se despegó diciendo que "no es un resorte que dependa del Gobierno provincial" y, salió al paso indicando que hace un año atrás hubo un ajuste superior al 25 por ciento en el tipo de cambio beneficiando al sector exportador.

"Considero que hay que ver una película y no uno una foto, hay que hacer un análisis mucho más comprensivo", enfatizó el ministro.

Asimismo, en cuanto a la suba de precios, Barg contrarió el fundamento de Pina respecto a que los vinos no han incrementado su valor en relación a la suba de los costos.

Según el responsable de la cartera de Agroindustria, buena parte de los vinos exhibidos en las góndolas presentan "modificaciones efectivas de precio" que no terminan traduciéndose en aumentos en la recaudación del productor.

"Hemos observado que muchos productos que en la góndola han sufrido ajustes de precios; sin embargo, no han significado un aumento para el productor. Hay distorsiones importantísimas en la cadena de comercialización. Particularmente, se ha visto una situación así en el caso de varietales en el Valle de Uco", afirmó Barg.

Finalmente, aunque no esquivó reconocer que "hay inflación" dijo que más preciso es hablar de la relación entre "el aumento de costos y la rentabilidad", ítems que, no pudo traducir en datos porque -resaltó- "el sector del vino tiene muchos sectores y subsectores, lo que no permite dar un dato en promedio".

"Y hay algo que no debe perderse de vista y es que el Estado no es el mercado. Como Estado ni tengo vino, ni vendo vino. (…) Hay que tener en cuenta, asimismo, qué está pasando en el mundo donde hay una crisis internacional y la provincia no es una isla", cerró Barg al tiempo que remarcó que, en el mercado externo, siguen comprando "como siempre" países como Estados Unidos y Canadá.