Una historia oscura y al menos sospechosa es la que envuelve al Estado.
Todo empezó cuando una resolución de fondos de la Secretaría de Hacienda, que autoriza la emisión de una letra del Tesoro del 28 de noviembre de 2012, fue publicada siete meses después en el Boletín Oficial. Esto fue realizado sin autorización y el monto no fue menor: 835 millones de pesos, según informa diario La Nación.
Cuando se pasó en limpio los gastos de 2012 se advirtió la irregularidad, aunque no es algo que no haya pasado antes en el Estado. Durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, un funcionario fue denunciado y procesado por malversación de fondos.
El tema de las sospechas creció porque cada 30 de junio el Poder Ejecutivo deber remitir al Congreso un informe detalladao de qué se hizo con los fondos públicos en el ejercicio anterior.