La revista de negocios Fortune -seguida por todo el mundo empresario- publicó un artículo sobre el acuerdo del Gobierno argentino con la empresa petrolera Chevron para la explotación del yacifimiento de Vaca Muerta y le dio una mirada crítica, ya que si bien "podría implicar enormes ganancias" para la petrolera estadounidense, el problema está en que al aliarse con Argentina, "Chevron no solo se está aislando de otras empresas, sino que también podría poner en peligro miles de millones de dólares en ingresos futuros”.
Según la revista publicada por Time Inc, una división de Time Warner, "los yacimientos en cuestión son actualmente objeto de una desagradable disputa de propiedad entre Argentina y Repsol, la empresa energética española".
También critica a Chevron por querer sacarle provecho a una empresa colega, como Repsol, por un negocio que esta última no pudo concretar con el Gobierno argentino. En este sentido argumenta un código no escrito entre las grandes empresas de energía: “Siempre es nosotros contra ellos”. En este caso, “nosotros” se refiere a las grandes empresas de energía controladas privadamente, como BP, Chevron, ExxonMobil y Repsol; mientras que “ellos” se refiere a los Estados-nación ricos en energía y a sus compañías energéticas controladas por el Estado.
“El dicho significa que si una empresa de energía controlada de manera privada es afectada de alguna manera por una nación -ya sea por expropiación, rompimiento de los acuerdos contractuales, o por medio de un sorpresivo aumento en las tasas de regalías- las otras firmas prometen no tratar de sacar provecho de las desgracias de la otra. Esto ha ayudado a que las compañías puedan desenvolverse en medio de contextos políticos y económicos complicados“, destacó la publicación.
También se refirió a cómo es percibida la Argentina en el exterior:
“La reputación de Argentina ya está por los suelos y ha demostrado una y otra vez que está dispuesta a renunciar a la ley internacional para conseguir lo que desea”.
Agrega que “lo preocupante es que Chevron conoce de primera mano los riesgos políticos existentes”.
Considera que la suerte de la empresa tiene que ver con los riesgos de la política argentina:
“La firma juega con fuego en Argentina, ya que está sentando un precedente bajo el que cualquier “controversia” que pueda surgir entre ella y Argentina en el futuro debe ser manejada por el sistema judicial argentino”.
Sobre YPF realiza el siguiente juicio crítico:
"En estos días, las compañías de energía casi siempre se asocian con otras empresas petroleras para compartir los riesgos asociados con los grandes emprendimientos, por lo que Chevron tendría que apostar a mantener buenas relaciones con sus compañeros energéticos para crecer. Aunque la industria probablemente no le rehuirá por completo, debido a que la empresa es demasiado grande como para ser ignorada".
Y concluye así:
“Chevron, después de todo, ha duplicado su apuesta en Argentina sin mostrar ninguna culpa. Por el bien de Chevron, esperemos que el acuerdo no resulte realmente muy bueno para ser verdad, concluye el polémico artículo".