Vale, en Mendoza, fue la primera en irse del país por diferentes factores que complicaron su producción. Ahora, la minera canadiense Goldcorp, que en la provincia de Santa Cruz opera el proyecto Cerro Negro, informó que suspendió todos sus gastos en exploración previstos para este año.
“La baja internacional de los precios del oro y la plata han disminuido los ingresos de otras operaciones de Goldcorp en el mundo, las que financian la construcción del proyecto Cerro Negro. Esto ha provocado que los capitales de los mercados internacionales sean escasos y se restrinjan, priorizándose las inversiones de construcción”, señaló la empresa en un comunicado, según consignó hoy Clarín.
Mientras que el sector viene atravesando una de las peores crisis en los últimos 20 años debido, entre otros factors, a la caída de los precios internacionales de los metales, esta decisión de la minera se suma a otras similares en el sector.
Entre esos factores se encuentran la situación cambiaria, los obstáculos para girar divisas al exterior y los cambios en las regulaciones.
Estas circunstancias llevaron, por ejemplo, a la brasileña Vale a irse del país y abandonar la provincia. Lo mismo con la peruana IRL, que suspendió su proyecto minero Don Nicolás, en Santa Cruz.
Sin embargo, las cuestiones ambientales también impactaron en el proyecto binacional Pascua-Lama de Barrick y en la explotación de Famatina por parte de Osisko.
Hace una semana, también levantó campamento Cerro Cazador (Hunt Mining), una empresa mediana, netamente volcada a la exploración en esa provincia.
Según Joaquín Pérez, de la cámara que agrupa a una decena de empresas mineras en la provincia (Camicruz), la decisión de Goldcorp se enmarca en el contexto de crisis mundial. “La plata que manejaba el mundo minero para exploración, desapareció. Las empresas priorizan sus negocios más jugosos. En este caso, el destino de los fondos que recibe Goldcorp lo debe aplicar a su planta de producción y desestimar la inversión en exploración, que es más volátil y de alto riesgo”, dijo.
En el comunicado, la empresa explicó que “el descubrimiento de nuevas reservas sin estar aún en producción, solo aumentará la carga tributaria del proyecto, de acuerdo con la recientemente promulgada Ley de Impuesto Inmobiliario Minero en la Provincia de Santa Cruz”.
Este polémico impuesto en Santa Cruz generó mucho revuelo. Para los funcionarios implica la posibilidad de mejorar ingresos, mientras que, para las empresas “atenta contra la estabilidad fiscal, una de las bases del negocio”.
La semana pasada, el gerente general de la minera Cerro Vanguardia, Jorge Sanguin, cuestionó la aplicación del nuevo impuesto inmobiliario minero en Santa Cruz, dado que la actividad atraviesa una crisis por la caída de los precios internacionales y problemas internos del país, como inflación y presión tributaria.
“Hablamos de falta de inversores externos, de caída de los precios internacionales, dificultades generadas por el desdoblamiento cambiario, falta de insumos importados, contexto inflacionario y trabas a las importaciones", dijo el empresario en un discurso dirigido a los empleados de la firma en el que solicita austeridad y mayor esfuerzo.