Las deudas asfixian a los universitarios en EEUU

El 70% de los jóvenes que concluyeron su formación este año financiaron sus estudios con créditos. Tienen deudas promedio de U$S35.200.

Mike Ward está sujeto a una deuda de 60.000 dólares (46.000 euros). Tuvo que solicitar un crédito estatal para poder estudiar en la renombrada universidad de Columbia, y en los últimos años, como estudiante, no ha podido saldar prácticamente nada de dicha deuda.

   Paga una cuota de 150 dólares mensuales. Trabajando para una organización sin fines de lucro, es todo lo que puede depositar, informa la agencia DPA.de

   Ward es uno de los 39 millones de estadounidenses que ha pedido un crédito durante sus estudios, mientras que la cifra total de deudas contraídas para solventar gastos de formación asciende a 1.000 millones de dólares, según los cálculos del banco central.

   Las deudas, como si fuese poco, continúan creciendo a pasos agigantados. Desde 2006 casi se han duplicado.

   Según una encuesta reciente, el 70 por ciento de los jóvenes que concluyeron su formación este año financiaron sus estudios con créditos, lo que en promedio implica deudas de 35.200 dólares.

   Además, para muchos de los que comienzan a estudiar en la universidad, el costo de los créditos se ha vuelto cada vez más alto: a principios de julio, la tasa de interés de los créditos públicos creció casi un 100 por 100, cuando llegó al 6,8 por ciento.



   Si bien el presidente Barack Obama y las filas opositoras del Partido Republicano quisieron evitar este aumento, no lograron llegar a un acuerdo para lograr una ley acorde. Según la asociación "Young Invincibles", la nueva tasa implica hasta 1.000 dólares adicionales por año de estudio.

   Una de las causas del enorme nivel de endeudamiento es el incremento de los aranceles de estudio. Según la organización "College Board", un estudiante de una licenciatura pagaba en 2012 en promedio 29.000 dólares de arancel por concurrir a clases en una universidad privada, lo que implica un aumento del 26 por ciento en los últimos diez años. En el caso de un instituto estatal, la cifra fue de 8.700 dólares, es decir, un 66 por ciento de subida en los útlimos diez años.

   Para los jóvenes es un gran dilema: o contraen grandes deudas apostando a que con ello lograrán obtener un trabajo bien pagado o se arriesgan, sin título alguno, a pasar a engrosar las huestes de los desempleados.

   Para muchos, la deuda significa que el sueño de la casa propia se torna cada vez más inalcanzable. "Muchos jóvenes dejan la decisión del coche o apartamento propio para después", comenta Jen Mishory, de "Young Invincibles".

   Pero la situación coyuntural tampoco ayuda, y podría tener consecuencias fatales en las deudas de los universitarios. "El endeudamiento de estudiantes es una piedra en el camino de la lenta recuperación económica que se inició en 2009", apuntó recientemente el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en "The New York Times".

   "Quien tiene grandes deudas seguramente se pensará dos veces si hacer o no una gran adquisición. Además, incluso en el caso de que quiera, le será difícil obtener un crédito", razonó.

   Mike Ward tampoco puede aportar mucho a la demanda interna, un sector de la economía vital. Pronto sus cuotas aumentarán. "Y entonces no podré costearme muchas cosas", dice el neoyorquino. "Es mucho dinero por mes".