El Banco Central cumple en la actualidad el rol del "principal financista" de los crecientes gastos del Tesoro nacional, lo cual genera preocupación a futuro sobre la salud de la economía, alertó hoy un informe de la consultora Ecolatina.
El trabajo explica que las cuentas públicas "cierran este año gracias al BCRA, pero preocupan a futuro", en medio de un "impulso del gasto público con restricciones" en un año electoral, informa NA.
"La tensión entre aumentar el gasto y contener la emisión será una constante a lo largo del año", señala el reporte, y explica que "tras la moderación inicial, se está registrando una aceleración de las erogaciones que volvería a frenarse hacia fines de año".
La consultora explica que "ya no es inocuo para el Tesoro realizar fuertes inyecciones de gasto: en 2009 perdió el superávit financiero y en 2012 el resultado primario fue deficitario. Si bien ANSeS y otras entidades asisten al Tesoro, el principal financista -tanto en dólares como en pesos- es el Banco Central de la República Argentina (BCRA)".
El trabajo advierte que "usar al BCRA como fuente de financiamiento presiona sobre la cantidad de pesos en circulación, con correlatos en el nivel de precios y en el tipo de cambio".
"La estrategia que está llevando a cabo es moderar el gasto a comienzos de año -lo que ya ocurrió- acelerar el ritmo de expansión en los meses pre-elecciones –está actualmente ocurriendo- y volver a morigerarlo hacia fines de año –esperamos que ocurra-", indica el estudio.
Explica que esta combinación entre "ortodoxia" y "heterodoxia" le permitirá al Ejecutivo "cerrar" el año electoral con un leve empeoramiento del déficit consumiendo la totalidad del margen de Adelantos Transitorios (AT) vigente.
Alerta que "el punto de partida de cara a 2014 es muy complejo. En primer lugar, el déficit primario –antes del pago de intereses- del sector público Nacional se ubicaría en torno de 1% del PBI en 2013, por encima del rojo del año pasado (-0,2% del PBI)".
Señala que "de no mediar una nueva modificación del límite legal de AT, esta herramienta no podrá contribuir a cubrir el rojo del Tesoro como lo hizo en los últimos años: en 2012-2013 los AT aportaron financiamiento neto por 2,6% del PBI.
Como en 2014 el Ejecutivo deberá usar parte de los nuevos AT extraordinarios para cancelar los usos anteriores en vez de cubrir gastos, el financiamiento neto vía AT alcanzaría, bajo supuestos razonables, 1,8% del PBI ($ 60.000 millones), estima Ecolatina.
Si a esto se le suma que por los recientes datos de actividad publicados por el INDEC las chances de un nuevo pago del cupón del PBI en 2014 ganan probabilidad, se deberán desembolsar US$ 3.000 millones adicionales en el que parecía ser un año "tranquilo" en términos de vencimientos.
"Lo que en el fondo preocupa es que con una presión tributaria récord y el financiamiento interno agotándose, el margen de maniobra para corregir las cuentas públicas sin ajustes bruscos se va reduciendo", indica el estudio.
Sostiene que "ante este panorama poco alentador hay que recordar que 2014 no es un año electoral, por lo que en principio las presiones sobre el gasto tenderían a ser menores que en 2013".