Juan José Campanella estrena este 18 de julio "Metegol", una historia que fácilmente une a grandes y chicos frente a la pantalla grande y que será la primera en filmarse con tecnología 3D. En su realización se invirtieron 20 millones de dólares.
Campanella habló con Ámbito.com acerca de su más reciente trabajo, que se basa en un cuento de Roberto Fontanarrosa y que sorteó varios obstáculos hasta llegar hasta aquí. En una larga entrevista con Ambito.com, el director habló sobre la política de subsidios del Gobierno para el cine, de las trabas para importar y de la odisea que tuvo que enfrentar para poder trabajar en el país cuando no le dejaban entrar los equipos necesarios para hacer su film. Aquí las frases más destacadas de la nota:
-¿Podría haberse hecho esta película sin el aporte de privados?
-No. Fue sólo aporte de privados. Hasta ahora, al INCAA se le pidió un crédito de 2 millones de pesos, como lo piden odas las películas. Nos dieron 1,6 millones de pesos pero la película salió 20 millones de dólares. Todavía no está en la etapa de recibir ningún tipo de subsidio.
-¿Tuvo problemas durante la filmación como consecuencia de la restricción de importaciones?
-Sí, eso fue problemático. Tuvimos mucho tiempo 40 computadoras paradas. Hubo un momento en que avanzamos a paso de hormiga porque, desde que hacíamos doble clic hasta que abría el archivo, demoraba 45 minutos. Eran tan pesados esos fotogramas que necesitábamos una red nueva. Fue un obstáculo, no fue insalvable. En cierto momento nos permitieron pasar las computadoras, pero algo que tendría que haberse dado de un día para otro demoró meses. Me parece que, valga la redundancia, la restricción irrestricta es una política errónea. En este momento el cine -y estoy seguro que otras industrias también- está en una transformación sísmica del mundo análogo al digital. Podemos empezar a la par de los países desarrollados y esto no nos lo está permitiendo. Estamos perdiendo esa carrera de nuevo. Que venga alguien con una plancha y diga 'estamos recuperando la fábrica con 12 empleados que hacen una plancha' y por eso no podamos entrar una red y empezar una industria de alta complejidad, me parece que no concuerda con el discurso de “estamos reindustrializando”.
-¿Este problema lo llevó a pensar en suspender la película?
-No, pero estuvimos a punto de tener que posponer un año el estreno de la película. Por días. Si no estrenábamos en vacaciones de invierno, teníamos que esperar hasta el año que viene, todo por demoras que se fueron acumulando.