El comercio de China decayó abruptamente en junio, en una nueva señal de la debilidad de la segunda economía más grande del mundo.
Las exportaciones bajaron 3,1%, comparado con el año anterior, y las importaciones se contrajeron 0,7%, de acuerdo con datos de aduanas dados a conocer el miércoles. Ambas cifras fueron menores a lo previsto por analistas del sector privado, quienes habían previsto un crecimiento leve, informa la agencia AP.
El crecimiento económico de China ha desacelerado este año y se prevé que aminore un poco más debido a la poca demanda mundial y a un esfuerzo del banco central chino para enfriar un auge en el crédito.
Nuevos líderes comunistas que tomaron el cargo el año pasado han dicho que buscarán un crecimiento más lento, pero más sustentable basado en el consumo doméstico, reduciendo la independencia en comercio e inversión. Pero algunos analistas opinan que la más reciente desaceleración podría ser tan profunda que podría revertir temporalmente el curso e impulsar el endeudamiento o el gasto público para estimular el crecimiento.
El objetivo de crecimiento del partido gobernante para este año es de 7,5%, la mitad del impresionante 14,2% de 2007.
"Desde nuestro punto de vista, el resultado más probable es que la economía china pase por un periodo de crecimiento perezoso y de ajuste", dijo el economista de UBS, Tao Wang en un reporte esta semana.
Los gobernantes chinos han prometido impulsar a las empresas del sector privado que generan la mayor parte de los nuevos empleos en el país y la riqueza, pero todavía tienen que hacer grandes cambios.
El crecimiento interanual de las exportaciones en junio fue menor respecto de mayo, cuando fue de 13,5, mientras que el de las importaciones bajó respecto de 8,2%.
El superávit comercial de China se contrajo 12,4% respecto del año pasado a 27.100 millones de dólares. Las exportaciones totalizaron 174.300 millones de dólares, y las importaciones, 147.200 millones.