El colmo de Argentina: ¿importará trigo?

En los últimos días comenzó a correr ese rumor debido a la escasa cantidad de trigo disponible debido a la menor siembra.

La posibilidad de que sea necesario importar trigo en el antiguo "granero del mundo" implica más un golpe emocional que un hecho económico, dado que fuentes oficiales y sectores de la exportación lo descartaron. 

"Pensamos seguramente que no va a ser necesaria la importación  siempre y cuando haya información muy clara respecto del trigo  para la próxima campaña (203-2014)", indicó a Noticias Argentinas el tesorero de la Asociación Argentina Pro Trigo, Raúl Maestre.

En los últimos días comenzaron los rumores de que había que guardar harina a nivel doméstico porque el trigo se acababa: la cosecha anterior apenas superó los 9 millones de toneladas y ahora ante la demanda, la oferta brilla por su ausencia.

La superficie sembrada con trigo se fue reduciendo en los últimos años.

El precio del trigo llegó a pasar por arriba al de la soja: tanto que casi topa los 2.000  pesos la tonelada el cereal y la oleaginosa se debate en los 1.750.
Desde el oficialismo se apresuraron a filtrar los datos que dan cuenta que el stock de trigo para el mercado interno, en los  últimos días de mayo, estuvo distribuido entre el remanente de  exportadores (370 mil toneladas), los productores y  la cadena de comercialización (3,93 millones de toneladas).
 
En noviembre o diciembre comenzará a entrar el nuevo trigo que ahora está en proceso de siembra, el cual tal vez podría no cubrir las 3,9 millones de hectáreas que pronostica la Bolsa de Cereales porteña.

Maestre, quien representa en Aaprotrigo al sector de  corredores (nexo entre la oferta y la demanda) recomendó dejar de lado el factor emocional: "hay que ser prácticos, si se debe  importar, a hacerlo", dijo.

 Según analizó Maestre "no hay suficiente semilla  de trigo", advertido este hecho por la Bolsa de Comercio de  Rosario, debido a la "responsabilidad de la Secretaría de Comercio
Interior que produjo la caída de la siembra año a año, fomentada por un discurso que dice cuidar la mesa de los argentinos".