El plan de blanqueo de capitales que anunció hoy el equipo económico del kirchnerismo sorprendió a propios y ajenos. Sin embargo, no se trata de nada novedoso: en agosto de 2009 ya se intentó un plan similar que fracasó estrepitosamente por la baja adhesión de interesados. ¿Por qué ahora tendría que ser diferente?
En esos días, se estableció algo similar a lo hoy anunciado: un mecanismo de flexibilización apto para el ingreso de fondos no declarados, que procuraba “facilitar la repatriación de capitales depositados por ciudadanos argentinos en entidades financieras del exterior”.
En aquella oportunidad, el blanqueo que lanzó el Gobierno tuvo como argumento el ingreso de fondos al sistema, para mantener el nivel de empleo.
El entonces marco vigente no eximía tampoco de las sanciones que recaen sobre los ilícitos de encubrimiento y lavado de activos de origen delictivo. No obstante ello, el sistema no funcionó.
Por caso, el economista Jorge Todesca recordó ese plan en una entrevista realizada por diario El Tribuno.com y advirtió que no tuvo “alto impacto”.
“El Gobierno ya hizo un blanqueo de capitales en 2009. En general estas medidas se tomas cuando hay escasez de divisas”, aclaró.
Y agregó: “Es una medida no muy trascendente, no cambia el escenario y no tienen mucho impacto. Se supone que tendríamos que tener una administración tributaria que debería castigar y así evitar que haya capital en negro. Lo preocupante es que tengamos que realizar blanqueos con tan pocos años de diferencia, en síntesis en premiar al que no cumple”.