Perú sí que tiene una década ganada

Bajó la pobreza del 54% al 27% y hacer crecer el salario 6% promedio anual sin inflación. El PBI per cápita se multiplicó por cuatro.

En estos tiempos en que se celebran las “décadas ganadas”, vale la pena echarle un vistazo a lo que ha logrado Perú en estos últimos diez años, porque sus estadísticas son bastante impactantes, tanto desde el punto de vista macroeconómico como financiero y social. A tal punto que el país se ha convertido en el líder de crecimiento de toda América Latina, con resultados como haber reducido a la mitad el nivel de pobreza y haber duplicado el tamaño de su economía en tan sólo una década, informa hoy el diario El Cronista.com

El secreto del éxito peruano reside en una extraña combinación de factores, entre los cuales se pueden incluir una coyuntura internacional positiva, políticas públicas que beneficiaron la inversión y la iniciativa privada y, lo más exótico del caso peruano, una clase política que fue capaz de vencer prejuicios ideológicos para convertirse en la más pragmática de la región. Esto permitió la obtención de consensos mínimos en materia de políticas de Estado, algo que probablemente sea la condición más importante (aunque no suficiente) de este éxito económico.

En ese sentido, llama la atención cómo lograron modificar sus puntos de vista los dos últimos presidentes (Alan García y Ollanta Humala, actualmente en ejercicio), quienes hicieron un giro de 180 grados en su forma de ver el rol del Estado en la economía. García tuvo una primera presidencia durante la segunda mitad de los años ‘80, la cual estuvo signada por un fuerte intervencionismo público, pero que terminó desembocando en una severa crisis hiperinflacionaria (similar a la de la Argentina de 1989) y la mayor caída del PIB peruano en 50 años. En cambio, cuando en 2006 inició su segundo mandato, abrazó el pragmatismo y mantuvo muchas de las políticas económicas de su predecesor en el cargo (Alejandro Toledo), alcanzando parte del espectacular crecimiento económico de esta última década (“Perú se convirtió en una extraordinaria historia de éxito”, afirmó Barack Obama en 2010).

Y en cuanto a Humala, a quien García derrotó en 2006, era considerado un extremista en materia de intervención del Estado (“Tenemos que defender nuestro país de la globalización”, afirmó durante la campaña) que lideró un golpe militar fallido en 2000, pero que llegado el momento de tomar el poder, también abjuró de su fe socialista y se volvió tanto o más pragmático que su antecesor. “El Perú cambió y yo con él”, afirmó el actual presidente, uno de los impulsores de la “Alianza del Pacífico”, bloque comercial formado por Perú, Colombia, Chile, México y Costa Rica que está negociando crear un mercado de libre comercio, proceso de integración en el que el Mercosur quedó rezagado.

Reducir el nivel de la pobreza del 54% al 27% en una década (tres millones de peruanos dejaron de ser pobres para formar parte de la clase media), mientras que los salarios crecían al 6% anual y la economía se duplicaba de tamaño (se espera un crecimiento del 6,3% en 2013) no son cosas de todos los días. Las estadísticas también muestran que de 1991 a 2011 (dos décadas), el PIB por habitante se multiplicó por cuatro (de U$S1.500 a U$S6.000).