El canciller chileno, Alfredo Moreno, manifestó ayer su preocupación a su par argentino, Héctor Timerman, por el conflicto que enfrenta la aerolínea LAN con la empresa estatal Intercargo en la Argentina, y que obligó a la cancelación de decenas de vuelos entre la tarde del viernes y la mañana del sábado pasado.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ordenó al canciller Moreno que abordara con Timerman el incómodo percance vivido por la aerolínea chilena en la Argentina, informa hoy el diario La Nación.
De esta forma, Moreno dio a conocer a Timerman la incomodidad del gobierno con el evento, que afectó a centenares de chilenos en un fin de semana largo (hoy es feriado en Chile), y los posibles alcances que esto pudiera tener sobre los intereses de LAN en la Argentina.
No fue la única repercusión. El propio vicepresidente ejecutivo de LAN Airlines, Ignacio Cueto, disparó con munición pesada. El ejecutivo sostuvo que revisarán las inversiones en el país, criticó la política aérea del Gobierno, y admitió que se vislumbra la existencia de “algunos grupos” que quieran a LAN fuera del mercado argentino, informa El Cronista.com
“No fue una negociación sino una imposición”, reveló Cueto en relación al conflicto con la empresa estatal Intercargo. Enfrentamiento que terminó el sábado a las cuatro de la madrugada, luego de que Intercargo y LAN Argentina acordaron ponerle fin a un conflicto que impedía a la aérea utilizar las mangas en los aeropuertos locales, y se determinó que LAN pagará este año $80 millones para recuperar el servicio que había sido interrumpido.
“Vamos a continuar en la Argentina porque este tipo de cosas no nos sacan de los países; pero lo que seguro haremos es revisar futuras inversiones”, declaró Cueto ante la prensa chilena.
Por otra parte, el empresario se quejó por la forma en que el Estado, controlante de Aerolíneas Argentinas, lleva adelante la política aeronáutica. “La competencia tiene que ser en los mercados, en el servicio, en los aviones”, apuntó, en referencia a las complicaciones que le generó Intercargo (intervenida por el Gobierno) en su operación, situación que favorece a Aerolíneas Argentinas.
Otro de los puntos que abordó Cueto es la posibilidad de que la gestión de Cristina Fernández intente con todo esto que la empresa cierre sus puertas en la Argentina, una animosidad que suena fuerte en el mercado aerocomercial.