Duro reclamo del campo al Gobierno

El presidente de la SRA, Luis Etchevehere, contó que el último precio competitivo, en la carne, data de 2006.

A horas de realizarse el encuentro de los principales dirigentes del campo en el Valle de Uco, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, puso énfasis en los signos que dejan entrever los problemas de las políticas que aplica el Gobierno nacional y resaltó que lejos de pedir devaluación continúan reclamando la quita de retenciones.

La abrupta caída en la competitividad de las economías regionales, el onceavo lugar en la exportación de carne, el cierre de 125 frigoríficos, 12.600 trabajadores de la carne en la calle, la suba de venta de vino a granel, el cierre de 5 mil tambos y la permanencia de retenciones para el sector son algunos de los problemas de la actividad agropecuaria que puntualizó Etchevehere en diálogo con el programa radial Te digo lo que pienso.

En cuanto a la pérdida de competitividad, Etchevehere explicó que el último precio competitivo que tuvo el sector y siempre dependiendo del producto fue, en el caso de la carne, en 2006 cuando el país ocupaba el tercer lugar como exportador.

“Para hablar de precio competitivo hay que tener en cuenta que depende el producto. En el caso de la carne, en el 2006, cuando éramos el tercer exportador de carne. Hoy, en cambio, estamos en el onceavo lugar. Además hay 125 frigoríficos cerrados y 12.600 trabajadores de la carne en la calle”, ejemplificó el titular de la SRA.

Asimismo, graficó la debacle del sector indicando que no por nada la exportación de vino a granel que se está embotellando en destino ha aumentado notablemente durante el último año.

“Lo que hace el Gobierno es promover la industria nacional y pretender agregar valor en origen, algo con lo que estamos absolutamente de acuerdo; sin embargo, se contradice con las políticas que aplica porque no hay industria nacional y la mano de obra que estamos pagando es extranjera”, cuestionó Etchevehere en comunicación con MDZ Radio.

En otro orden, señaló que de 2003 a la fecha  se han cerrado más de 5 mil tambos. “Estamos ordeñando la misma cantidad de leche que en 1999 cuando nuestros vecinos crecieron entre un 20 y un 30 por ciento. Todos nuestros vecinos pagan el precio lleno al productor, sin retención, sin descuento y le agregan valor, son eficientes y la exportan”, postuló.

Consideró que en Argentina hay una industria que “siempre necesita que el Estado le haga bajar el precio a la materia prima para poder tener ellos competitividad, nos quitan eficiencia y productividad a los productores agropecuarios”.

En ese orden de reclamos, Etchevehere resaltó que el reclamo del campo continúa siendo el quite de las retenciones. Explicó que, si en un principio, el propio sector quiso colaborar con los primeros descuentos fue porque el país estaba en emergencia; sin embargo, consideró que el sostenimiento de este esquema no se justifica en la actualidad.

“El campo no pide devaluación pedimos que nos saquen las retenciones que se fueron subiendo como una emergencia y las que el mismo campo ofreció en un comienzo para poder sacar al país adelante pero ahora no tienen razón de ser. Si es verdad que crecimos a tasas chinas durante nueve años, si es verdad que se baten récords en la industria, en el comercio y en la recaudación de impuestos, entonces debería terminarse con esto”, explicó Etchevehere en diálogo con Te digo lo que pienso.

Así también, explicó que todas las actividades primarias están castigadas por la retención, desde la banana, la yerba, la forestación, el azúcar hasta la fruta.

Finalmente, puso la esperanza en la Mesa de Enlace y dijo que, todo esto, debería servir como lección para el Gobierno nacional.

“Algo bueno, como lección, de todo esto es que el Estado no tiene que intervenir en los procesos productivos como lo está haciendo ahora; políticas de precios máximos y mínimos permiso de importación y exportación políticas de subsidios”, señaló.

Escuchá aquí la entrevista completa:

Fuente: MDZ Radio FM 105.5 Te digo lo que pienso de 7 a 9.30.