Las cuentas públicas en picada

En febrero, el gasto público total se incrementó un 36,4 por ciento anual, según dio a conocer el Ministerio de Economía. Entre los gastos, los de capital crecieron 31,7 por ciento anual. Números que incomodan.

Las cuentas públicas arrojaron un déficit fiscal de 526,3 millones de pesos en febrero último, mientras que el superávit primario, antes del pago de deuda, fue  de 204 millones, un 70 por ciento por debajo del mismo período de 2012, informó esta noche el Ministerio de Economía.

En el primer bimestre del año se acumuló un superávit primario de 1.019,7 millones de pesos.

Según las cifras oficiales, que tenían un retraso de más de un mes en su difusión, en el primer bimestre del año se acumula un superávit primario de 1.019,7 millones de pesos.

Durante el segundo mes del año los recursos totales se elevaron 34,5 por ciento respecto del mismo mes del 2012, y este incremento es explicado principalmente por los mayores ingresos de la recaudación tributaria y de las Contribuciones a la Seguridad Social "reflejando la mejora en el nivel de actividad económica" según el comunicado oficial del Palacio de Hacienda.

El déficit financiero, después del pago de la deuda, alcanzó a los 526,3 millones de pesos, y más que cuadruplicó el registrado en febrero del 2012, que había registrado un número positivo de 95 millones de pesos. 

En febrero, el gasto público total se incrementó un 36,4 por ciento anual, como consecuencia del aumento de las partidas destinadas a la inversión y al desarrollo de infraestructura, según la interpretación oficial del resultado fiscal.  Entre los gastos, los de capital crecieron 31,7 por ciento anual, impulsados principalmente por las transferencias de capital, que registraron un incremento de 46,1% anual.
 
Dentro de estas transferencias se destacan las que se destinan a provincias y municipios y el de Seguridad Social que se incrementó 33,5%, explicando un tercio del crecimiento del gasto primario.  Estos aumentos fueron consecuencia de los aumentos automáticos previstos por la Ley de Movilidad de haberes (Ley 26.417) y por las moratorias previsionales, según el comunicado oficial.

Los gastos de transferencias corrientes a personas y empresas privadas tuvieron una expansión del 39,7% anual.