Los funcionarios suelen referirse a ello cada vez que pueden e incluso cada vez se ponen en práctica más medidas para desincentivar la compra de dólares en el país. Sin embargo no solo se ha logrado el efecto contrario, sino que la realidad económica demuestra que los que apostaron al dólar ganaron.
Lorenzo Sigaut, ministro de la dictadura de Roberto Eduardo Viola, lanzó una frase que quedó en la memoria de los argentinos, sobre todo por su ineficacia. En 1981, para desmotivar la compra de moneda extranjera, expresó: “El que apuesta al dólar, pierde”. Algunas semanas después, sucedió lo contrario y el dólar había aumentado el 130%.
En 2011, en un acto en Bariloche, Cristina Fernández habló de que “el gran desafío es convencer a los argentinos de que no hay que apostar al dólar”. Tiempo después conto en público la historia de un amigo de su hijo Máximo, quien le había recomendado a la familia Kirchner comprar dólares porque llegaría a $10. Cristina puso ese ejemplo para desestimar las especulaciones con respecto a esa divisa.
Esta semana, el dólar llegó a un máximo histórico de $9,34 y existe una fuerte posibilidad de que alcance los dos dígitos.
Asombrosamente, los que se anticiparon y compraron una divisa más barata, previo a esta semana, en el mercado paralelo, al igual que en 1981, agradecen no haber seguido los consejos del Gobierno, ya que lograron una ganancia de más del 70%.
Más exactamente, quienes se hicieron de dólares durante el mes de abril de 2012, cuando se registraba la cotización más baja, con un dólar a $5,41, acumulan por estas horas una ganancia del 72% en términos reales respecto al mismo mes de 2013, según datos aportados por un informe de la consultora AMF.