Su cercanía con el gobierno parece estar favoreciendo los negocios, además de avanzar en los negocios petroleros, Cristóbal López piensa apostar fuerte en el negocio de la alimentación.
Hay hasta el momento tres proyectos en puerta, cambios en la línea de dulce de leche de su marca La Salamandra para industrializar la producción, la incorporación de una nueva línea de quesos y la incursión en la producción de cerdos.
En el grupo Indalo, que cobija a todas las compañías que tiene López, el negocio de la alimentación está constituido por Ganadera Santa Elena, dedicada a la crianza de ganado ovino y la venta de carne de cordero; Olivares del Sol, que desarrolla y exporta a más de 15 países aceite de oliva, y La Salamandra, según publica La Nación.
Esta última marca, que supo pertenecer al economista Javier González Fraga y que en 2011 López compró a Cristina Miguens, es líder en el segmento de dulce de leche premium con un producto artesanal y también hace algunas variedades de queso gourmet.
Precisamente, sobre estos dos últimos productos habrá inversiones, según señaló, aunque sin detallar el monto, la fuente vinculada con la empresa.
"Las inversiones son para cambiar la línea de dulce de leche y sacar una línea de quesos", agregó. En la compañía dicen que se hará un dulce de leche más "industrial" y "masivo". En diciembre pasado, la firma había comunicado la ampliación de su planta cercana a Luján, en la provincia de Buenos Aires.
La semana pasada, el portal Infortambo , especializado en temas de la producción lechera, dejó trascender versiones de que López estaba interesado en la láctea Williner. Se trata de la cuarta compañía del sector en el país: procesa 1,4 millones de litros diarios y factura por día algo más de un millón de dólares. Pese a los rumores, una fuente ligada al empresario negó que haya negociaciones por Williner y desechó también versiones de un probable ingreso en La Serenísima, la mayor láctea del país. "No hay nada de eso", confió la fuente consultada.
En este contexto, trascendió que el empresario también había puesto en la mira al sector porcino. Y analiza instalar un criadero de cerdos en la provincia de Córdoba. Pero no sólo eso: logrado un volumen importante de producción, avanzaría con una marca de carne. Se integraría la cadena.
Esto último es precisamente lo que el empresario hace con la producción ovina y la marca Indalo Cordero Patagónico. En enero pasado, su controlada Ganadera Santa Elena inauguró un frigorífico modelo ovino y bovino en la localidad de Gobernador Costa, en la provincia de Chubut.
Si bien no trascendieron más detalles sobre el plan, con la integración en la cadena de cerdo seguiría un camino similar al realizado con la producción ovina.