Para atraer inversiones, Brasil elimina impuestos

Bajó a cero un impuesto a las transacciones financieras para infraestructura. Cae la producción industrial y sube el rojo comercial.

Brasil recortó a cero un impuesto a las transacciones financieras para varios proyectos de infraestructura, según un decreto gubernamental publicado el martes, en otro intento por impulsar las inversiones y el crecimiento económico.

La medida pone fin al Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) que se aplica sobre determinados tipos de capital de trabajo para infraestructura, a operaciones para financiar la compra o arriendos con opción de compra de bienes de capital y a concesiones de caminos y vías férreas, entre otros proyectos de infraestructura, informa Reuters.

El decreto no especifica la tasa anterior.

Brasil, anfitrión de la Copa del Mundo 2014 y de los Juegos Olímpicos del 2016, ha registrado recientemente un débil crecimiento económico y altas tasas de inflación después de años de baja inversión.

Cae la producción industrial
La producción industrial en Brasil se contrajo más de lo esperado en febrero, revirtiendo buena parte del alza del mes previo y levantando dudas sobre la exigua recuperación del atribulado sector.

La producción de fábricas y minas brasileñas cayó un 2,5 por ciento -ajustado estacionalmente- en febrero respecto a enero, superando la estimación de una baja del 2,05 por ciento calculada en un sondeo de Reuters, informó el martes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).


El organismo también revisó el dato de enero a un incremento del 2,6 por ciento desde diciembre, por encima del alza del 2,5 por ciento previamente reportada.

En los últimos años, el crecimiento económico de Brasil se ha visto limitado por su sector manufacturero, mientras la industria lidia con cuellos de botella en infraestructura, niveles de inversión crónicamente bajos y elevados costos laborales.

La producción industrial de febrero descendió un 3,2 por ciento respecto a igual mes del año pasado, frente a una estimación media de un declive del 2,4 por ciento en el sondeo de Reuters.

El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ha intentado reavivar al sector con medidas de estímulo, barreras comerciales y exenciones tributarias.

Después de una contracción de un 2,7 por ciento en 2012, los economistas prevén un crecimiento de un 3,12 por ciento este año para la producción industrial, según la mediana de los pronósticos en una encuesta del banco central brasileño.

En enero, la producción industrial creció más de lo esperado, ante el incremento de la producción de bienes de capital por los incentivos del Gobierno a las ventas de camiones pesados.

Analistas dijeron que esa expansión fue, en general, un acontecimiento único, y que los números de febrero reflejan de mejor manera los desafíos que sigue viviendo la industria brasileña, mientras se desvanecen los efectos de los estímulos.

De los 27 sectores industriales que estudia el IBGE, 15 mostraron contracción en febrero desde enero, incluyendo la producción vehicular, el sector farmacéutico, los alimentos y la industria papelera.

En categorías industriales más amplias, la producción de bienes de capital subió un 1,6 por ciento en febrero desde enero, mientras que la producción de bienes de consumo duradero cayó un 6,8 por ciento y la de bienes intermedios disminuyó un 1,3 por ciento.

Más déficit comercial
Brasil acumuló un déficit de 5.150 millones de dólares en el primer trimestre de 2013, después de registrar excedentes en el inicio de los últimos años, informó el lunes el gobierno.

El faltante registrado entre enero y marzo de este año contrasta con el superávit de 2.419 millones de dólares en la balanza comercial del año pasado, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, informa Reuters.


Se trata del primer déficit para un primer trimestre desde 2001, cuando el faltante fue de 404 millones de dólares en la balanza comercial. Se dice que la balanza comercial es deficitaria cuando el monto de las importaciones supera al de las ventas al exterior.

De los últimos tres meses, únicamente marzo registró un superávit, por 164 millones de dólares, aunque se trata del excedente más bajo para ese mes desde 2001.

Solo en enero hubo un déficit de 4.030 millones de dólares, el faltante más grande para un solo mes alcanzado desde que comenzó la actual serie de mediciones en 1959.

Gran parte del déficit en el primer trimestre se debe a importaciones de combustible realizadas por la petrolera estatal Petrobras por 2.500 millones de dólares en 2012, pero que por razones contables fueron incorporadas a las cuentas externas en el primer trimestre de 2013.

En los primeros tres meses del año Brasil exportó 50.839 millones de dólares e importó 55.959 millones de dólares, de acuerdo con el ministerio.

En ese período, China se mantuvo como el principal destino de las exportaciones de Brasil, con 7.700 millones de dólares adquiridos del país suramericano, seguido por Estados Unidos con 5.300 millones y Argentina con 4.100 millones.

Esos mismos países fueron también el origen de las importaciones brasileñas, comenzando por Estados Unidos con 8.900 millones de dólares, China con 8.800 millones y Argentina con 4.200 millones.