Ha tomado cinco años y medio para que el resurgimiento de los índices bursátiles y de los precios de las casas permita que los estadounidenses recuperen 16 billones de dólares de la riqueza que perdieron durante la Gran Recesión. Las ganancias están contribuyendo a respaldar la economía y podrían conllevar a un mayor gasto y crecimiento.
Esa riqueza recuperada, que mayormente procede del aumento de los precios bursátiles, ha estado dirigida principalmente a los estadounidenses más ricos. Por contraste, el incremento para la clase media se refleja más en el aumento de valor de sus viviendas, que han subido más o menos.
Los ingresos de las familias han llegado a los 66,1 billones de dólares para fines del 2012, dijo el jueves la Reserva Federal. El monto es 1,2 billones de dólares más que hace tres meses y un 98% del máximo nivel previo a la recesión.
Las ganancias habían caído en 51,4 billones de dólares a principios del 2009.
"Es casi seguro que hemos superado ese nivel máximo en el primer trimestre", comentó Aaron Smith, principal economista de la firma Moody's Analytics.
Las finanzas de las familias siguen mejorando, aún con el aumento de los préstamos. La deuda total de las familias aumentó a un 100% del ingreso neto en el trimestre octubre-diciembre, en un descenso con respecto al 126% del 2007.
Las ganancias de las familias reflejan el valor de los bienes como viviendas, acciones y cuentas bancarias, al que se restan las deudas, como hipotecas y tarjetas de crédito. Los precios de las viviendas en todo el país han acrecentado sus ganancias este año. Y el índice bursátil Standard & Poor's 500 ha crecido 8% en lo que va de 2013.
Algunos economistas expresan cautela de que la recuperación de las ganancias podría tener menor efecto en el gasto del consumidor en comparación con el que tuvo antes de la recesión. La economista Dana Saporta, del banco Credit Suisse, señala que es menos probable que los estadounidenses usen el margen del incremento del valor de sus viviendas para impulsar el gasto. Las solicitudes de los estadounidenses para obtener dinero en efectivo del valor acumulado de sus viviendas han bajado en un 90% en los últimos seis años, agregó.
Después de la experiencia de la caída de los precios de las viviendas, algo que no había ocurrido en décadas, muchos propietarios de viviendas se muestran escépticos ante el aumento de los precios y temen que la depreciación vuelva a suceder, agregó Saporta. Y no gastarán más dinero como resultado.
Los precios de la gasolina han subido considerablemente. El precio promedio de un galón (3,8 litros) es de 3,72 dólares, sólo 44 centavos más que cuando comenzó el año.
Las finanzas de las familias siguen mejorando, aún con el aumento de los préstamos. La deuda total de las familias aumentó a un 100% del ingreso neto en el trimestre octubre-diciembre, en un descenso con respecto al 126% del 2007.
Finalmente los estadounidenses adinerados que se han beneficiado más por el aumento de la riqueza de Estados Unidos no gastan tanto como el resto de la población.
Sin embargo se han enriquecido mucho más. El índice industrial Dow Jones acaba de marcar un récord histórico después de haberse caído en marzo del 2009, el Dow se ha recuperado en un 119%. Aproximadamente un 80% de las acciones bursátiles le pertenece a un 10% de las familias del país.