La CAME le hace un guiño a la Morenocard

Tildó de "alarmante" a la cantidad de dinero que embolsan los bancos por "el abuso en las tasas" de interés en las tarjetas.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) tildó de "alarmante" a la cantidad de dinero que embolsan los bancos por "el abuso en las tasas" de interés y "en los costos" operativos que cobran las tarjetas de crédito en el país.

Al mismo tiempo, la CAME respaldó la eventual implementación de un plástico exclusivo para compras en súper e hipermercados, impulsado por el Gobierno, y se quejó por los "altos costos que tiene el financiamiento bancario en la Argentina", informa la agencia NA.

"¿Financiamos la producción o la especulación?", se preguntó la entidad en un comunicado de prensa, en el que subrayó que "la transferencia de recursos desde las familias y empresas hacia los bancos que se produce por el abuso en las tasas y costos que cobran las tarjetas de crédito es alarmante".

La CAME indicó que, según datos oficiales, el año pasado "los bancos obtuvieron 21.200 millones de pesos por esos cobros", de los cuales $8.300 millones fueron en concepto de intereses y casi $13.000 adicionales por comisiones, reemisiones o renovaciones de tarjetas y otros conceptos vinculados a ese financiamiento.

"La cifra es exagerada y se explica por los altos costos que tiene el financiamiento bancario en la Argentina. No solo por las tasas de interés que cobran las tarjetas, que según el Banco Central, promedian el 35% anual, sino por los costos financieros asociados que llegan a superar fácilmente el 60% anual en cualquier banco", agregó.

En este sentido, la CAME dijo que "la iniciativa del Gobierno de lanzar una tarjeta de crédito ‘excluyente’ para utilizar en supermercados y otros comercios abre el debate sobre el abuso que hacen los bancos en sus políticas de financiamiento al consumo".

"Es que el impacto de semejantes costos, se siente de lleno en el poder adquisitivo de las familias que mes a mes transfieren recursos millonarios a los bancos, en los costos de las empresas, que pagan comisiones de hasta 3% por operar con tarjetas de crédito (...) y en los precios finales de la economía, que se ven incrementados por costos bancarios que son inviables", resaltaron los empresarios.

Al presentar una "radiografía del abuso en los costos por financiamiento con tarjetas de crédito", la entidad que preside Osvaldo Cornide reseñó que en la Argentina existen 27 millones de plásticos en circulación y más de 17 millones de titulares de cuentas que los utilizan.

"El año pasado el monto operado con tarjetas fue de $122.237 millones, según el Banco Central, y a diciembre el stock de préstamos con tarjetas era $64.005 millones", señaló.

"En total, en 2012, los bancos ganaron $8.300 millones por intereses aplicados al financiamiento con tarjetas y $12.900 millones por comisiones de todo concepto aplicadas al uso de los plásticos", agregó.

La CAME detalló que "solo por compras con tarjetas en supermercados, los consumidores transfirieron casi $2.000 millones en intereses a los bancos el año pasado".

"A su vez, sobre la base de una comisión del 3% que se le cobra a la empresa por operar con tarjetas, esos grandes comercios habrían pagado $780 millones de comisiones", añadió.

Y por compras en otros comercios minoristas, "las transferencias de las familias en concepto de intereses, habrían alcanzado los $3.500 millones", indicó.

En este contexto, la CAME sostuvo que "posiblemente este tipo de acciones que promueve el Gobierno", en referencia a la tarjeta de crédito única "lleve a que en la medida que los bancos ya no puedan obtener ganancias extraordinarias financiando al consumo, comiencen a prestarle atención a la inversión productiva".

"Es la única vía para continuar el ciclo de crecimiento económico y equilibrar algunas variables macroeconómicas sensibles, como son los precios, el empleo y los ingresos de toda la población", manifestó la entidad.