La granizada complicó el pronóstico de cosecha

Lo confirmó el titular del INV. El anuncio se concretará el próximo 28 de febrero. La tormenta del fin de semana afectó a unas 1.000 hectáreas. Pese a esto, García dijo que la cosecha será normal. Críticas a los especuladores.

Foto: Mathias Guijarro/ Mediamza.com
Foto: Mathias Guijarro/ Mediamza.com

Las tormentas de granizo que se desataron este fin de semana sobre distintas zonas del Este habrían afectado unas 1.000 hectáreas de viñedos. Frente a este panorama, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) suspendió el anuncio del pronóstico de cosecha previsto para mañana, el que dará el próximo 28.

El titular del INV, Guillermo García, explicó que los técnicos del organismo realizarán un relevamiento de los daños, una vez que cuenten con el informe de la Dirección de Contingencias Climáticas. Dijo que el objetivo es determinar la extensión y la severidad del daño que produjo la tormenta en los cultivos.

El titular del INV, Guillermo García, explicó que los técnicos del organismo realizarán un relevamiento de los daños, una vez que cuenten con el informe de la Dirección de Contingencias Climáticas. Dijo que el objetivo es determinar la extensión y la severidad del daño que produjo la tormenta en los cultivos.

García señaló que las uvas cultivadas en la zona Este se destinan a vinos blancos básicos y a jugo concentrado de uva y tienen una alta productividad. Esto -señaló- los obligó a extender el trabajo de campo.

El titular del INV, Guillermo García, dijo que la cosecha será normal.

Los últimos días de diciembre el organismo dio una estimación del pronóstico de cosecha de 2.830 millones de kilos. Pero el mismo se vio alterado por las tormentas de enero que afectaron a San Rafael, San Martín, Luján de Cuyo, además del Zonda que se produjo en San Juan.

García explicó que a estas tormentas se sumaron a algún grado de deshidratación de las uvas, por las olas de calor. Por eso, estimó que la producción estaría por debajo de los 2.700 millones de kilos, lo que descenderá aún más por los accidentes climáticos de este fin de semana.

Una cosecha normal

Pese a la caída del granizo que afectó este fin de semana unas 1.000 hectáreas en distintas zonas del Este mendocino, García definió a la próxima cosecha como normal. Dijo que seguramente se trabajará –como en 2012- muy ajustados, ya que la demanda continúa en ascenso.

En cuanto a las críticas que recibió el organismo desde algunas entidades vitivinícolas por el pronóstico de cosecha, el funcionario las consideró injustas no por él, sino por la calida de los técnicos del instituto.

El titular del organismo comentó que este año trabajaron en la revisión de la metodología de trabajo que utilizan con los profesionales de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo y del Instituto de Desarrollo Rural (IDR).

Las tormentas de granizo que cayeron desde enero afectaron a muchas hectáreas.

El funcionario dijo que es necesario distinguir los informes técnicos de las especulaciones y las falsas expectativas que generan algunos sectores. 

“No hay razón para que los precios bajen: tenemos demanda, stock acotados, cosechas normales; lo otro son falacias que  utilizan para pagarle menos al productor. Y si no que me expliquen por qué arrancaron pagando 1,30 el kilo de uva, cuando sabíamos que daba para 1,40 y 1,50, y esto es lo que fijaron los gobiernos. Si no, el productor es esclavo de las especulaciones, hay voceros que se encargan de marcar que sobra algo, para especular”, recalcó García.

“No hay razón para que los precios bajen: tenemos demanda, stock acotados, cosechas normales; lo otro son falacias que  utilizan para pagarle menos al productor. Y si no que me expliquen por qué arrancaron pagando 1,30 el kilo de uva, cuando sabíamos que daba para 1,40 y 1,50, y esto es lo que fijaron los gobiernos. Si no, el productor es esclavo de las especulaciones, hay voceros que se encargan de marcar que sobra algo, para especular”, recalcó García.

Metodología de trabajo

El funcionario explicó que para realizar el pronóstico de cosecha los técnicos visitan y verifican 800 parcelas cultivadas con vides. Luego las extrapolan a nivel país y deducen los accidentes climatológicos.

García reconoció que los daños por granizo son los más fáciles de comprobar, pero no pasa lo mismo con otras afecciones de la vid, como las heladas o las olas de calor.

El titular del INV recalcó que en este sector, a diferencia de otros, se mide y controla el 100 por ciento de todo lo que ingresa a bodega, ya sea vino, mosto o uva en fresco.

El funcionario dijo que a esto se suma el control del 25 por ciento de la uva que ingresa a bodega, respecto del nivel de azúcar que contiene cada camionada.