La convergencia entre Argentina y Venezuela no sólo es política o ideológica. También la economía iguala a los dos países y padece los mismos síntomas: la inflación más alta de América Latina y el dólar blue por las nubes.
Ayer en Caracas, la brecha entre el dólar oficial y el informal batió todos los records y llegó al 240%. La "lechuga verde", como la mencionan en el país de Hugo Chávez, se disparó después de que el Gobierno venezolano anunciara el viernes pasado la devaluación en un 46,5% de su moneda, a 22 bolívares fuertes, muy lejos del oficial que se intercambia a 6,30 bolívares. Un día antes de la devaluación, en el mercado informal la divisa norteamericana se intercambiaba a 19,50 bolívares fuertes.
En la Argentina, la diferencia todavía no llega a tanto pero viene creciendo a ritmo sostenido. El "blue" se intercambiaba ayer en su último cierre a $7,67, una brecha del 53,4% con el oficial que cotiza a $5.
Según publica hoy Ámbito Financiero, Venezuela comenzó en 2003 a imponer controles en el mercado de cambios y desde entonces no paró. En los últimos años se prohibió a los medios publicar datos sobre el mercado en negro o paralelo o hablar del dólar "blue". En ese momento surgió la expresión "lechuga verde". Si bien tampoco se la puede mencionar, existen páginas en internet que difunden los valores a los que se intercambian en este mercado los dólares o euros.
La coincidencia más fuerte con Venezuela, no obstante, es que en la Argentina desde que noviembre del 2011 se impuso el control cambiario , la brecha en el mercado local era de 10 puntos porcentuales, ya que el dólar oficial cotizaba a $4,28; y, el paralelo, a $4,72.
Ésta es la segunda devaluación en Venezuela en los últimos tres años. A principios de 2010, esta economía latinoamericana llevó su dólar desde los 2,15 hasta 2,60 y 4,30 bolívares fuertes, según a qué sector importador correspondía.
A diferencia de las anteriores, el nuevo tipo de cambio de 6,30 se aplica a todos los sectores sin tasas preferenciales para productos de necesidad básica. Existen solamente excepciones temporales para algunos sectores, como alimentos, comercio o salud, que ya habían solicitado divisas.
El viernes, además el Gobierno puso en funcionamiento un organismo Superior para la Optimización del Sistema Cambiario, que tiene como objetivo evaluar las prioridades para la asignación de divisas. Los venezolanos están a la expectativa de cómo funcionará este nuevo sistema.
Toda devaluación (como también la inflación) produce un efecto inmediato en la transferencia de riqueza. Con la medida adoptada el viernes, el Gobierno de Chávez (recluido en Cuba hace dos meses por su enfermedad) intenta reducir el valor en dólares de la deuda interna de 43.000 millones a casi 30.000 millones. Además, busca recibir más divisas por sus exportaciones de petróleo, que significan el 96% de las divisas. Como contrapartida, el valor de la deuda externa, que según datos oficiales a noviembre de 2012 representaba el 25% del PBI venezolano, de U$S320.000 millones, se engrosa.
Devaluación
La devaluación de la moneda de Venezuela entra en vigor este miércoles, primer día hábil tras un fin de semana de carnaval que quedó signado por la medida decretada por el Gobierno de Hugo Chávez.
La devaluación deja atrás el cambio oficial de 4,3 bolívares por dólar y lo fija en 6,3 bolívares, lo que fue explicado por el Gobierno como una necesidad en su lucha contra lo que llamó "brote inflacionario y especulativo", informa el portal Infobae.com
"En este momento tenemos un broteinflacionario y especulativo y el Gobierno tiene que actuar con eficiencia, con la firmeza que nos exige el presidente", señaló el viernes el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, al anunciar la medida.
Venezuela inició el año 2013 con una tasa inflacionaria del 3,3% en enero, más del doble del 1,5% del mismo mes del año pasado, para colocar la tasa interanual en 22,2 por ciento.
El Gobierno fijó un sistema de control cambiario en febrero de 2003 tras una huelga quedurante 63 días mantuvo la oposición política, empresarial y sindical en demanda de la renuncia de Chávez.
Las limitaciones al acceso de divisas manejadas por el Gobierno, en cuyas dependencias se deben cumplir engorrosos trámites, ha creado en estos diez años un mercado negro, en el que el dólar ya se cotiza tres veces más caro que la tasa oficial fijada el viernes.