El Banco Central perdió el último día de noviembre U$S200 millones de sus reservas y cerró el mes con una sangría total de U$S2.132 millones.
Esto representa un 40% más de lo que se había ido en octubre y la peor baja desde 2008. Así, pese a que el Gobierno decidió acelerar el ritmo de devaluación, dejando subir al dólar 3,8% en noviembre, no logró detener la sangría de divisas, según publicó el suplemento económico iEco de Clarín.
Parte de la caída se debió a un pago de bonos que, en su mayoría, está en manos de la ANSeS y esos dólares podrían regresar. Las reservas quedaron en US$ 31.100 millones, a niveles de 2006.
En tanto, la devaluación de noviembre fue la más fuerte de los últimos 56 meses.
El Gobierno avanzó esta semana en su objetivo de acortar la brecha entre el dólar oficial y el paralelo y terminó el mes con una diferencia del 57% entre ambas cotizaciones, una de las más bajas desde 2012, que había cerrado en 38%, y 10 puntos menos que en octubre.
El precio del dólar oficial cerró este lunes en $6,16. Así marcó una depreciación de la moneda del 25% para lo que va del año, la mayor de la última década.
En los últimos dos meses la tasa de devaluación fue superior a la de inflación estimada por las consultoras privadas, un hecho poco usual en los últimos cinco años. En noviembre fue del 3,55%, cuando el dólar pasó de 5,91 a 6,12 pesos por unidad.
De esta forma el récord de sangría de reservas fue acompañado de una potente devaluación del peso, la cual se aceleró a partir del día 19 del mes, el primero del mendocino Juan Carlos Fábrega al frente del Banco Central, según detalla el diario La Nación.El Banco Central parece estar decidido a acelerar el ritmo de devaluación para contrarrestar los efectos del "atraso cambiario", que se produce cuando los precios internos suben más rápido que el valor del dólar y, en consecuencia, el país se encarece en términos internacionales.
Si se toma como parámetro a las principales economías de la región, la depreciación del tipo de cambio que realizó la Argentina entre enero y noviembre es la más fuerte. En contraposición, en Brasil fue del 14,33%; Uruguay, 10,55%; Perú, 9,56%; Chile, 9,38% y Colombia, 8,92%.