Mucho, poquito, nada... ¿qué hacer con los ahorros?

Economistas advierten que la inversión está frenada, entre otras cosas, por la imprevisibilidad del rumbo político-económico. En general, la seguridad no va acompañada por la rentabilidad y, en ese marco, se plantea la duda: ¿En qué conviene colocar el dinero? Aquí, algunas pistas.

Si bien el fenómeno de bolsillos vacíos ataca a más de un argentino; están quiénes, aún con mucho esfuerzo, intentan ahorrar y, acumulada cierta cantidad de dinero, se les plantea la duda sobre en qué conviene invertir.

En principio hay que saber que el abanico de posibilidades de inversión es amplio, sólo, para quien tiene mayor poder adquisitivo. 

Yendo de lo más a lo menos riesgoso, el ahorrista puede volcar su dinero en un plazo fijo (en $ o en US$); en un fondo común de inversión; en un fideicomiso financiero; en bonos (en $ o en US$) o, incluso, en la compra de acciones de una empresa.

El margen de opción, claro está, variará de acuerdo a los ingresos del ahorrista y de la cantidad de riesgo que desee asumir. Por estos tiempos, según advierten economistas consultados, la gente prefiere guardar y preservar lo poco o mucho que tenga.

Es decir, en un contexto de emisión monetaria, inflación, imprevisibilidad y cambio de nombres en la cúpula económica, que sólo parecen haber generado modificaciones superficiales, el inversor siente temor y evita arriesgar su capital.

En diálogo con economistas que dirigen y asesoran financieramente a inversores y a potenciales inversores, MDZ Online encontró algunas pistas para conocer dónde conviene colocar los ahorros.

Daniel Garro: “El activo a invertir debe ser lo más flexible posible”

Para Daniel Garro, director general de Valor Estudio de Economía, la inversión depende de un proceso subjetivo y, lejos de lo que se cree, postuló que no existe el riesgo en un negocio, sino más bien, la incertidumbre.

“Quien tiene un dinero guardado, tiene que invertir en lo que lo haga feliz, lo deje cómodo y, en definitiva, tranquilo. Por ejemplo, si uno analiza históricamente los números, cosa que sirve de poco, está demostrado que invertir en ladrillos es lo menos rentable que hay y, sin embargo, es lo que más elige la gente. Y uno podría preguntarse ¿por qué la gente elige eso si le va a dar poquísima rentabilidad? Porque, definitivamente, es lo que más seguridad genera”, explicó Garro en comunicación telefónica con MDZ Online.

“Borges (Jorge Luis) decía que ‘el hombre persevera en su ser’ y lo demostraba comentando que cuando era director de la Biblioteca Nacional muchos le consultaban que por qué no aceptaba ser director de grandes empresas, puestos que le ofrecían permanentemente y en los que habría ganado más dinero. Él contestaba que en tales empresas ‘no sería yo’”, completó su argumento definiendo que más allá de cuán redituable pueda ser -o no- un negocio, lo importante es que uno quede satisfecho.

En ese orden, se opuso a los economistas matemáticos –neoclásicos, keynesianos, econométricos- que buscan medir y cuantificar los riesgos al momento de invertir.

“Lo que existe, en realidad, frente a una inversión es cierto grado variable de incertidumbre. La única forma que usted tiene de enfrentar la incertidumbre es que el activo en el cual está invirtiendo sea lo más flexible posible; es decir, que ante cualquier circunstancia usted pueda salir y cambiar de activo. Lo que en economía significa poder hacer el arbitraje rápido”, especificó.

Los activos financieros más flexibles son los más líquidos –que pueden transformarse fácilmente en dinero en efectivo-.

“Usted puede comprar índices que sigan al oro, petróleo, café, commodities, acciones de empresas que son históricamente seguras o que llevan muchos años en el mercado; es decir, son los más líquidos, si usted mañana necesita la plata los mete en el mercado, los vende y punto. Es más difícil vender una empresa. Por eso las empresas, sabiendo esto, y que manejan la incertidumbre de esta forma tratan de tener la mayor cantidad de alquileres o leasing de sus activos”, ejemplificó.

En tal sentido, detalló que quienes tienen un monto determinado de ahorro que saben que no crecerá mucho más, por lo general, se inclinan a la compra de dólares, lo guardan en cajas de seguridad y continúan trabajando.

Asimismo, están quienes tienen un mayor caudal y cuyo objetivo es contar con actividades que les garanticen cierto flujo de dinero.

“Por ejemplo, es común que los deportistas o boxeadores compren unos 25 o 30 departamentos y vivan de los alquileres. Vas comprando y vas teniendo un flujo para vivir”, especificó.

Y finalmente, están los dueños de empresas que con mayor poder adquisitivo o con mayor andar en el ámbito de los negocios, quizá, se animen a otras cosas. “Los dueños de empresas andando si no quieren invertir en su propio negocio o en otros negocios porque ya están demasiado ocupados en tiempos por ahí se animan a activos financieros más volátiles pero están más cerca de enfrentar incertidumbre”, concluyó.

José Vargas: “Hoy, no hay una sola inversión que le gane a la inflación”

José Vargas de Evaluecon planteó, críticamente, que hoy no existe un tipo de inversión cuya rentabilidad le gane al porcentaje de inflación. Sin embargo, sostuvo que uno de los modos de obviar los efectos nocivos de la elevación notable del nivel de precios es diversificar las alternativas de colocación de dinero.

“Primero que nada hay que discriminar entre un ahorrista chico, uno mediano y uno grande. El chico es generalmente un asalariado cuya familia vive de uno o dos salarios y por ahí le va sobrando un poco de sueldo al finalizar el mes que lo va guardando. Para este tipo de ahorrista, lo recomendable sería, si son conservadores –no quieren correr riesgos-, un plazo fijo en pesos a largo plazo que es el que da mayor tasa de interés -entre el 15 y el 17 por ciento-”, puntualizó Vargas en diálogo con MDZ Online.

“Un ahorrista mediano que puede ser una PyME, un comerciante o un profesional que tenga un ingreso importante tiene un mix sumamente importante de opciones. Lo fundamental aquí es no apostar a una sola inversión porque hoy no hay una sola inversión que por sí sola le gane a la inflación; de allí que lo importante es diversificar la mayor cantidad de alternativas que pueda”, sugirió el economista.

En tal sentido, explicó que las alternativas más conservadoras tienen que ver con plazos fijos mientras que las opciones más riesgosas se ubican en la colocación de bonos.

“Hoy tenemos bonos nominados en pesos que cotizan bastante bien (bono YPF) y los bonos nominados en dólares (que se ajusten en base a la tasa de devaluación). La diferencia es que, con éstos últimos, uno no va a estar lo suficientemente líquido es decir si uno tiene un problema no va a tener el dinero, constante y sonante en la mano”, describió.

Por último, Vargas detalló que los empresarios grandes tienen apuestas a acciones de petroleras, entidades bancarias, emprendimientos inmobiliarios de cierta envergadura o, asimismo, la alternativa de reinvertir en su propia compañía o en otra. “La gama de posibilidades aquí se amplía mucho más”, cerró.

Alejandro Trapé: “Los fondos comunes de inversión, son la mejor opción”

Para el economista Alejandro Trapé hay tres variables a considerar al momento de invertir en determinado producto –por llamarlo de algún modo-: rentabilidad, riesgo y liquidez. Y lo más complicado, como explicó, es que –como es sabido- no existe una inversión que concentre las tres características de modo pleno.

“Entonces sucede que si una persona es amante del riesgo, va a tomar inversiones más riesgosas que probablemente tendrán más rentabilidad. Pero, si una persona es más tranquila probablemente elija un plazo fijo con rentabilidad más baja pero de mayor seguridad económica”, planteó Trapé en conversación con MDZ Online.

A propósito de esta ecuación, del análisis de todos los economistas consultados se desprendió que aquéllas inversiones de mayor riesgo económico son las que, en definitiva, pueden terminar generando una mayor rentabilidad. Mientras que, por su parte, una opción más conservadora y segura, en general trae menor provecho económico.

Es decir, la relación entre seguridad y rentabilidad es, con frecuencia, indirectamente proporcional.

En ese sentido, Trapé explicó que mientras que un plazo fijo tiene previsión total porque hay, justamente, un plazo y una tasa de interés determinada; comprar acciones de una empresa cuya evolución es desconocida es lo más inseguro que un inversor puede hacer.  

Sugirió, entonces: “A un pequeño ahorrista no le recomendaría invertir en plazo fijo porque están perdiendo contra la inflación unos diez puntos. Les recomendaría, en todo caso, tomar fondos comunes de inversión. Es decir, cualquier banco tiene sus familias de fondos y uno puede ser asesorado. Uno pone una determinada cantidad de dinero en ese fondo común y lo puede rescatar en 48 o 72 horas; es decir que tiene la liquidez que no tiene el plazo fijo”.

Se llama fondos comunes al agrupamiento de distintos ahorristas que, mediante el accionar del banco, van invirtiendo en diferentes productos.

“Son muy transparentes porque por página de Internet se puede acceder a la composición del fondo y a cómo va la rentabilidad en el día, semana, mes, etcétera. Y si no te gusta porque ves que va lento te salís. En tres días, tenés el dinero para hacer otra cosa. Cada fondo tiene un perfil distinto, unos más seguros que rinden menos otros más arriesgados con rentabilidad más alta”, finalizó.

Lisandro Nieri: “Los instrumentos atados al dólar, son los más recomendables”

Finalmente, Lisandro Nieri, presidente de Portfolio SA, indicó que para determinar en qué conviene invertir debe considerarse el horizonte de tiempo que va a tener el ahorrista y la rentabilidad que pueda obtenerse.

“Lamentablemente hoy casi todas las inversiones con algún grado de certeza pagan tasas negativas; por ejemplo, plazo fijo, bono de YPF, entre otros. Lo que creo que es bastante interesante para el ahorrista y por cómo se está moviendo el dólar oficial son los instrumentos atados al dólar. Creo que son muy interesantes los bonos que sacó la provincia de Mendoza –dólar linked- que pagan rentabilidad en pesos gigantescas. Es muy atractivo si uno es inversor de ese bono; por supuesto que está el riesgo de pago pero es relativamente acotado”, dijo Nieri a MDZ Online.

Si bien distinguió que es pésimo para quien decide endeudarse en dólares –para el emisor-, sostuvo que “es muy interesante para el inversor por las perspectivas de devaluación que hay”, concluyó.

Entre el temor y la imprevisibilidad

En general, los economistas consultados presentaron una visión crítica de las medidas económicas impulsadas por el Gobierno nacional y sostuvieron que los cambios dispuestos en el equipo económico lejos de otorgar previsibilidad, han propiciado más temor.

“La gente está muy temerosa y ha frenado todo tipo de búsqueda de cosas por el momento. Salvo que usted vea que la cosa está muy segura, no se mete nadie. Es en extremo selectiva la inversión hoy. Lo que se busca es tratar de mantener lo que se tiene, nadie arriesga”, deslizó Garro.

En tal sentido, opinó que hoy el Gobierno se equivoca en intervenir la economía, por ejemplo  a través del Banco Central (BCRA) que obliga a los bancos a prestar al 15 por ciento a las Pymes.

“Lo que busca con esto el Gobierno es que se invierta en capacidad instalada (maquinaria, activos fijos), lo que no tiene ningún sentido porque hoy la economía está estancada. Lo que las empresas necesitan es capital de trabajo”, resaltó el director general de Valor previo a indicar que los cambios dispuestos en el equipo económico por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sólo implican un cambio de 360 grados.

“Como decía Voltaire, lo que se ha hecho es cambiar para que no cambie nada”, puntualizó.

Por su parte, José Vargas de Evaluecon evaluó que los cambios han significado “parches en los que al mercado se le dio vuelta la cara” mientras que Lisandro Nieri de Portfolio postuló que de no atacarse el déficit fiscal, no habrá modificación que sea estructural.

Por último, Alejandro Trapé consideró que “el equipo económico ha intentado morigerar el discurso pero en las acciones aún se ve muy poco. Prácticamente lo que hemos visto es el desdoblamiento del dólar turista, los deberes con el FMI, renegociar el pago a Repsol para que el mundo nos vea de otro modo pero no mucho más. Todo eso si se profundiza será positivo, pero de lo contrario son medidas superficiales”, finalizó.