Repsol confía en que el acuerdo con YPF llegará pronto

El presidente del grupo español, Antonio Brufau, estimó que "en pocas semanas" se podrán ver "avances significativos".

El presidente del grupo español Repsol, Antonio Brufau, confió hoy en que llegará "pronto" a un acuerdo de compensación con el gobierno argentino por la nacionalización del 51 por ciento de las acciones de YPF.

"Calculo que en pocas semanas podamos ver avances  significativos", dijo Brufau en un acto, tras explicar que las reuniones se iniciaron con representantes argentinos el viernes pasado en Buenos Aires.

Días atrás el empresario había insistido con su pedido de 8.000 millones de dólares por la petrolera que ahora controla el Estado argentino, aunque ahora optó por no hablar de cifras dado que eso podría complicar las negociaciones.

"A mí, cuanto más mejor (...) Lo que cobremos debe ser una cifra cierta", expresó Bruffau y añadió que todo dependerá de la "calidad de la contrapartida", dejando la pelota en los pies del gobierno argentino.

A Bruffau lo desvela la cifra de 10.000 millones de dólares que Repsol pidió en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, dependiente del Banco Mundial, demanda de la que desistirá cuando el pacto sea definitivamente cerrado.

La administración de Cristina Kirchner nacionalizó en abril de  2012 el 51 por ciento de YPF que estaba en manos de Repsol, con duras denuncias vaciamiento y giro al exterior de casi el total de los dividendos, sin invertir para impulsar la producción de hidrocarburos.

Hace un par de semanas se produjo una reunión entre los ministros de Industria español y de Economía argentino con representantes de YPF, Repsol y de sus accionistas principales Pemex y CaixBank, en la que se firmó un principio de acuerdo para una compensación, que fuentes cifraron en unos 5.000 millones de dólares en activos líquidos.

El acuerdo, que pondría fin a lo que prometía ser una larga batalla legal, despejaría el horizonte de inversiones para el gigantesco yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén, a donde llegarían multinacionales.