La industria vitivinícola atraviesa por estas horas un difícil panorama, al aumento de costos por la infación que impide subir el precio, trabas a las importaciones, el tipo de cambio y la baja competitividad coloca a la actividad en una coyuntura nacional algo complicada.
Sin embargo, y si bien el clima es siempre un factor importante, poco se lo relaciona con el cambio climático. ¿Podría esto recortar la producción de vino?
Es sabido que la altura, temperatura y tipo de suelo a lo largo y ancho de la provincia son algunos de los factores diferenciadosres de las zonas vitivinícolas y hace que la maduración de la uva también será distinta.
No es ajeno pensar, entoces, que estas diferencias estén íntimamente relacionadas con las condiciones climáticas y del suelo, las cuales afectan de manera dramática al estado de los viñedos. Y es que variaciones extremas en estos factores, como se prevé que ocurriría con el cambio climático, afectarían sobremanera a la producción del vino.
Según el sitio de ciencia y tecnología, ALT140, el cambio climático no solo afectaría a los viñedos per se. La producción del vino también se vería afectada por cambios en los microorganismos responsables de la fermentación (bacterias y levaduras).
El cambio climático provocará el aumento de las temperaturas y déficit de agua
El proyecto Cenit Deméter de España y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de ese país trató de averiguar el posible impacto del cambio climático en la producción del vino. Sus líneas de investigación trataron de averiguar los cambios que podría provocar este fenómeno en tres variedades de vino importantes.
Su estudio no se centró en la vid sino en los cambios de la expresión génica de la uva y de los microorganismos participantes en la fermentación.
En el primer cambio, se observó cómo el déficit de agua afectaba negativamente a la expresión de determinados genes en las uvas. También analizaron modelos metabolómicos y transcriptómicos en levaduras y bacterias, estudiando las dos condiciones más importantes que provocará el cambio climático: el aumento de las temperaturas y el déficit hídrico, algo por demás preocupante en nuestra provincia.
Todas estas variables provocarán perjuicios y variaciones importantes tanto en las condiciones del suelo como en el estado de la vid, las uvas y los microorganismos relacionados con la fermentación del vino.
Sin embargo, no solo la ciencia se preocupa del cambio climático y su relación con el mundo del vino. Un estudio realizado por Morgan Stanley Research concluía hace unos días que existía un recorte drástico de la producción del vino a nivel mundial.
De allí se desprende que la caída de los niveles de producción se debía principalmente a variaciones climatológicas importantes en la Argentina y Europa.
Estos intrigantes resultados reafirmaban el impacto del cambio climático sobre el mundo del vino, como explicaba un estudio anterior de la revista PNAS, en el que se decía que en 2050 la zona apta para los cultivos se habría reducido entre un 25% y un 73% en las regiones de clima mediterráneo.
Ahora, y casi insólitamente, se espera que los cambios en las temperaturas provoquen que regiones más frías, como Alemania y Reino Unido, comiencen a resultar óptimas para la producción de vino.