Gráficos: "Estamos a la expectativa de los cambios"

Pese a que el sector reconoce la problemática por las políticas cambiarias y la restricción a las importaciones, prefieren adaptarse y ser participe de las negociaciones para facilitar la mesa de enlace con el gobierno.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Las medidas adoptadas por el gobierno nacional que ponen control sobre los productos importados afectan directamente a sector industrial interno. En el caso particular de los gráficos el desafío de negociación es mayor, ya que el 65% de las tintas importadas son para la utilización de papel moneda, el 15% para impresiones informativas del gobierno y sólo el 20% restante para la industria, por tanto el sector está sujeto a las medidas del secretario de comercio del interior, Guillermo Moreno.

Reconociendo que existe una problemática en el sector, el presidente de la Unión Gráfica Argentina a nivel central, Roberto Montepeluso, reconoce que se ha podido sobrevivir a las restricción trabajando con gestión y siendo participe en las mesas de enlace a través de FAIGA, lo que le has permitido tener un poco más de participación anivel nacional y poder satisfacer las necesidades de los proveedores y pequeños imprentéros.

“Antes teníamos el stock libre, hoy lo tenemos controlado. Entonces la alternativa que nos queda es dedicarle mayor tiempo a la gestión importación y así lograr que nos aprueben los ingresos a través de las DJAI (Declaración Jurada Anticipada de Importación)”, comentó Montepeluso.

Y destacó: “A todos nos gustaría trabajar en un país de libre comercio, pero es lo que tenemos y no tenemos que adaptar obligadamente, no podemos renegar por ésto ahora sino tratar de gestionar para sostener a la industria y en 2015 decidir”.

En tanto, el imprentero con gestión política a nivel nacional, destacó que pese a la existencia de la problemática en el sector industrial en general, los gráficos han preferido no integrar las negociaciones paritarias donde se presentaban los problemas de las distintas industrias a Guillermo Moreno, para evitar ensuciar las negociaciones, que hoy permiten satisfacer las necesidades mínimas de los imprenteros y proveedores medios en insumos, tintas y papeles.

“Ponerse en contra no nos sirve, por eso por ahora nos adaptamos para estar en la cocina de las mesas de negociación”, disparó
Montepeluso.

Rompiendo con los esquemas de las anteriores gestiones y trayendo un aire fresco y más social con los pequeños industriales del sector, el  reciente presidente de la Unión Gráfica Argentina en la regional Cuyo, Javier Jaliff, opina que “uno de los puntos principales de la problemática del sector es además de las dificultades en el proceso importaciones y  exportaciones - por lo que se está pagando deuda con reservas-, es que el país no está creciendo en dólares que ayuden a la industria, sino que los que hay se van destinados al  turismo y otras cosas que no son esenciales para el rumbo de un país”.

 

 

Relativizando la situación del país y llevando a delante nuevas estrategias para integrar al sector medio y pequeño de la provincia, Jaliff considera que “se van a encontrar miles de artilugios, pero lo que se debe hace es  tomarlo como es una medida circunstancial para ver como se cambia el rumbo, que todos estamos esperando que cambie, para que sea más contundente y más libre”.

Javier de un modo más relajado y considerando que además de los miembros de la cámara, lo proveedores y pequeñas pymes, deben participar de la toma de decisiones, opina que “lo más conveniente que puede proponer el sector gráfico, es un desdoblamiento del dólar oficial”.

Jaliff, quien es conocido en la provincia por su impronta de negociación informal pero muy amena, le pide a los miembros del sector que “participen y se acerque a reflejar los problemas”, además destaca que su perfil de gestión estará puesto en el “trabajo y no en el discurso”.

Con humildad, con ganas de escuchar y entusiasmado por su nuevo cargo en el empresariado, el pequeño industrial, ha propuesto una cena de agasajo para el sector, en la cual a diferencia de años anteriores, se dejarán atrás los tradicionales menues gourmet y salones de gala y optará por un asado campestre en Tierras del Plata  el próximo 30 de noviembre, donde con un estilo más popular pretende tener más cercanía con todos los gráficos de la provincia que asistan y el empresariado en general.