Analistas de consultoras privadas aseveran que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumula un pasivo de más de 58 mil millones de dólares. Una de las causas de la magnífica deuda radica en la excesiva emisión de dinero, decisión política que el Gobierno ha llevado adelante, a como dé lugar, durante los últimos años.
Según publicó el portal de noticias Infobae.com, un estudio privado estimó que al 15 de septiembre de este año, la diferencia entre el activo y las deudas de la autoridad monetaria era deficitaria en más de 12,3% del Producto Bruto Interno (PBI), luego de restar 35 mil millones de dólares de reservas.
De ese modo, según los cálculos, la entidad suma ya siete años en rojo.
Las causas fundamentales de esta situación tienen que ver con, por un lado, la emisión monetaria y, por otro, las tenencias de divisas para financiar el exceso de gasto público sobre lo que recauda la AFIP a través de la DGI, la Aduana y el Sistema de Seguridad Social y el pago de vencimientos de deuda pública en moneda extranjera.
Sin embargo, de acuerdo con lo que se denuncia en el matutino porteño, hay algo peor que se encuentra por debajo de este panorama deficitario que tiene que ver con un manejo discrecional y arbitrario de los recursos del Banco Central que el poder político a través de sucesivas modificaciones de la Carta Orgánica ha realizado transformando el BCRA en un apéndice de la Secretaría de Hacienda.
Esa dependencia, de acuerdo con el análisis que presenta el periodista Daniel Sticco, termina por derrumbar los objetivos primarios del BCRA vinculados a asegurar la estabilidad de precios (baja inflación), generar empleos (reducido desempleo) e impulsar el desarrollo económico (calidad de vida del conjunto de los habitantes). Por el contrario, la actitud pasiva de la entidad bancaria desalentó la inversión productiva y el ingreso de capitales del resto del mundo, derivando en fugas abultados, por el lado financiero, cambiario y el turismo, en este caso a un ritmo de 8.500 millones de dólares este año.
Asimismo, en relación a la emisión monetaria, la misma representa casi la mitad del dinero en circulación. Semejante exceso de dinero explica la persistencia de una tasa de inflación en torno a 25 a 27% al año, y la alineación de resto de las variables nominales a ese movimiento: recaudación tributaria, salarios, base monetaria, gasto público y otras, incluso se han acelerado, como las partidas para subsidios a servicios públicos a una tasa de 50 a 70%, más a las empresas y menos significativa para planes de asistencia social.
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Advierten que el BCRA acumula siete años en rojo
Las causas fundamentales de esta situación tienen que ver con, por un lado, la emisión monetaria y, por otro, las tenencias de divisas para financiar el exceso de gasto público.