Cómo proteger los ahorros

Especialistas en finanzas personales recomendaron a ahorristas que, a la hora de proteger su dinero, busquen alternativas de inversión que eviten el "consumismo excesivo" y permitan un manejo eficiente de la plata.

 

Con ese fin, reconocieron que contar al menos con una porción de ahorros en dólares o concretar inversiones inmobiliarias –sobre todo en cocheras- son dos alternativas que permiten ganarle a la inflación.

Según Mariano Otalora, licenciado en Administración de Empresas y especialista en finanzas personales, "cualquier persona que tenga ahorros debería tener dolarizada al menos una porción de ese atesoramiento".

A su criterio, "cuando el nivel de devaluación supera a la inflación, como sucede actualmente en el país, estamos frente a una señal para dolarizar ahorros".

"Y con ese fin, hay instrumentos dolarizados que pueden adquirirse fácilmente en pesos, como el BODEN 2015", dijo Otalora a la agencia Noticias Argentinas.

El especialista -que publicó varios libros, entre ellos "¿Qué hacemos con los pesos?", de reciente aparición- identificó tres grandes grupos de inversiones: el negocio inmobiliario, el mercado de capitales y la economía real.

En ese sentido, explicó: "En el negocio inmobiliario, una buena alternativa de inversión son las cocheras, que por supuesto tienen un costo mucho menor que un departamento y, ante el enorme crecimiento del parque automotor, constituyen una muy buena opción de inversión".

"Además, hay que tener en cuenta que un negocio inmobiliario es una forma de comprar dólares baratos a futuro, porque los inmuebles no pierden su valor. Las propiedades son siempre una buena oportunidad de inversión", añadió.

En cuanto al mercado de capitales, evaluó: "el acceso es muy fácil. Por ejemplo, con solo mil pesos, una persona podría comenzar a invertir en acciones bursátiles".

Y sobre la economía real, dijo que las opciones serían, por caso, "poner un comercio, una franquicia, o apostar por fideicomisos agropecuarios".

Otalora también hizo referencia a otro instrumento tradicional de ahorro, como son los plazos fijos.

"Los plazos fijos tienen su público. Es una opción válida. Creo que es mejor invertir que no hacerlo, pero hay otras opciones mejores que un plazo fijo", enfatizó.

Por su parte, Leonardo Rocco, también especialista en finanzas personales y autor del libro InvertArte, de reciente aparición, recomendó tener "disciplina" en el ahorro y evitar, así "el consumismo excesivo".

Según Rocco, "en lo referente a temas de manejo de dinero gran cantidad de personas actúan a ciegas, aún cuando existen herramientas simples que cualquiera podría incorporar para ordenar sus objetivos y realizar un manejo eficiente del dinero".

A su criterio, "la falta de disciplina para el ahorro, el consumismo excesivo y la falsa creencia de que los temas relacionados a las finanzas están reservados para expertos, son el combo perfecto que hace que la gente común se excuse y pueda mirar para otro lado".

En tanto, un reciente informa del Banco Ciudad consideró que las mayores tasas de interés, por caso para plazos fijos, "es un escenario que "llegó para quedarse".

"Es que los bancos están compitiendo por la captación de depósitos, de manera de mantener aceitado un fondeo que demanda cada vez más tasa", puntualizó la entidad financiera porteña.

Según el Ciudad, "los depósitos a la vista crecen a un ritmo inferior al de los depósitos a plazo (27 por ciento versus 41 por ciento anual). Y los saldos de las cuentas sueldo tienden a caer con rapidez ante la pérdida de poder adquisitivo del salario, a la vez que las familias de mayores ingresos, y también las empresas, procuran colocar sus excedentes de liquidez en depósitos a plazo, a cambio de mayores tasas".

Además, el reporte señaló que el mayor costo del fondeo de los bancos "se ha trasladado sólo parcialmente a las tasas de interés cobradas por los préstamos, lo cual anticipa un futuro encarecimiento de las financiaciones".

A eso se sumará, de acuerdo con este banco, "el efecto de las nuevas regulaciones que restringen el cobro de comisiones bancarias, las cuales venían representando cerca de un cuarto del resultado operativo de los bancos y seguramente serán compensadas con mayores tasas".