Acuerdo de precios, sin pena ni gloria

La iniciativa con que la Secretaría de Comercio Interior, pretendía controlar los precios, en Mendoza nunca se cumplió correctamente y solo sirvió para postergar las subas de precios, que llegaron después de las PASO.

Foto: Nacho Gaffuri/MDZ
Foto: Nacho Gaffuri/MDZ

La iniciativa del Secretario de Comercio del Interior, Guillermo Moreno, de congelar 500 productos en los supermercados para luchar contra la inflación, tuvo mucha repercusión mediática y poca implementación formal.

En la provincia,el acuerdo nunca se cumplió correctamente. MDZ, pudo constatar durante meses que en los diferentes supermercados adherentes, habían irregularidades como: faltantes de productos, sustitución de precios más altos y falta de señalización o cartelería engañosa, lo que hizo que los compradores nunca se vieran beneficiados por la iniciativa de Moreno.

Cuando la Presidenta anunció en mayo, que se congelarían ciento de productos en los supermercados, la novedad produjo muchas expectativas y tuvo un efecto positivo el primer mes de su implementación, ya que los compradores salían ansiosos a conseguir los artículos anunciados.   

Pero a lo largo de los cinco meses de su implementación, no dejaron de parecer fallas que nunca se terminaron de resolverse, pese a que Defensa al Consumidor y la militancia camporista, dijeron haber estado realizando los controles pertinentes en los supermercados.  

Leche, azúcar, aceite, yerba y  leche, por mencionar algunos de los productos de primera necesidad, eran los que siempre estuvieron ausentes, en las reiteradas visitas a distintos puntos de ventas durante esos meses.

La medida  inicialmente tendría cuatro meses de vigencia, pero se extendió un mes más por que llegarían las elecciones Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias y fue la mejor alternativa para frenar el efecto inflacionario negativo sobre los votantes y  postergar los aumentos, que finalmente llegaron  partir de octubre. Un ejemplo claro de esto, fue el incremento en el precio del tomate y el pan, en todo el país.

Más allá del fracaso del gobierno para contener la inflación durante ese periodo, el efecto más marcado del congelamiento de precios fue el cambio en la composición de fuerzas entre comerciantes, la cual se hizo presente rápidamente con la finalización de  la iniciativa, ya que los comerciantes y vendedores, no  tardaron y  salieron a hacer valer sus productos y aumentar los precios. Esto, producto también  del aumento indiscriminado que sufrió el Dólar paralelo.