A tres días de las Elecciones Legislativas, la disparada del dólar no oficial genera no sólo nerviosismo en la gente, los cambistas y empresarios; sino también, en el Gobierno que, desde la Comisión Nacional de Valores, reconocieron que deberán revisarse las medidas de control y cepo cambiario.
Sucede que, en medio de la campaña electoral, la divisa norteamericana libre superó la barrera psicológica de los 10 pesos.
Asimismo, de acuerdo con el portal de noticias Infobae.com, hay complicaciones en el mercado oficial del dólar. Por eso, el Banco Central tuvo que vender 210 millones de dólares en 72 horas. También ayudó el Banco Nación en la tarea de abastecer al mercado.
Cambistas consultados por el matutino porteño indicaron que sucede que los exportadores están liquidando un nivel muy bajo de divisas: en torno a 80 millones por día, y esa cantidad no alcanza para cubrir las necesidades de la demanda.
En ese orden, el vicepresidente Amado Boudou, a cargo del Poder Ejecutivo, salió a denunciar que con la disparada del dólar se busca "generar turbulencias" antes de las elecciones, aunque otros sectores oficiales admitieron la posibilidad de revisar en forma parcial el cepo cambiario.
Ahora bien, más allá de los dimes y diretes, el titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, salió a reconocer públicamente que "algunas restricciones" al cepo "quizás tengan que ser revisadas" para evitar que "algunos argentinos vayan forzosamente al mercado" paralelo.
Vanoli quedó en el centro de la escena tras afirmar que difundir el valor de la divisa en el mercado no oficial es como "publicar el precio de la cocaína". "Lo que quise decir es que la intermediación no autorizada de divisas es un delito, como lo es la comercialización de drogas", buscó justificarse, de acuerdo con lo que informó Infobae.com.