Qué implica el "cierre" del Gobierno de EEUU

El cierre, el primero desde el invierno de 1995-96, cerró parques nacionales y museos a lo largo del Mall de Washington, así como el centro de visitantes del Capitolio. ¿Cuáles serán las consecuencias inmediatas?

El Congreso estadounidense sumió a la nación en un cierre parcial del gobierno el martes porque una disputa sobre la ley de salud del presidente Barack Obama estancó un proyecto de ley de financiamiento de emergencia, obligando  a casi 800.000 trabajadores federales a dejar sus empleos y suspender la mayoría de los programas y servicios federales que no son esenciales.

El cierre, el primero desde el invierno de 1995-96, cerró parques nacionales y museos a lo largo del Mall de Washington, así como el centro de visitantes del Capitolio. Oficinas como la NASA y la Agencia de Protección del Medio Ambiente quedarán prácticamente cerradas. Lo empleados de áreas esenciales, como controladores de tráfico aéreo, agentes de la Patrulla Fronteriza y la mayoría de los inspectores de alimentos, seguirán trabajando, de acuerdo con lo que informó la agencia internacionas The Associated Press.

Ahora bien, este cierre tiene efectos en lo inmediato de acuerdo con lo que publicó el portal de noticias Infobae.com:

Casa Blanca: alrededor del 75 % de los empleados de la Casa Blanca serán enviados a casa sin sueldo durante el tiempo que dure la crisis. Se espera que 436 de los 1.700 trabajadores continúen trabajando como apoyo del presidente Barack Obama. "Tendremos un personal esquelético", dijo el lunes el vocero presidencial, Jay Carney.

Tesoro: alrededor del 88% de los más de 100.000 empleados serán enviados a casa sin sueldo. Permanecerían trabajando los empleados que gestionan los desembolsos de las pensiones de seguridad social, pero no los encargados de auditorías y otras operaciones relacionadas con los impuestos en la agencia tributaria (IRS).

Reserva Federal: no se ve afectada por el cierre del Gobierno.

Defensa: el 50 % de los 800.000 empleados civiles del Pentágono serán enviados a casa, mientras que todos los militares -alrededor de 1,4 millones- continuarán trabajando. Obama firmó la noche del lunes una ley que permitirá que todos los militares y algunos civiles sigan recibiendo sus cheques durante el cierre del Gobierno.

Departamento de Estado: sus actividades no se verán inmediatamente afectadas, debido a que sus fondos provienen de una ley de gastos diferente. Las embajadas y consulados en el extranjero continuarán funcionando y se seguirán emitiendo visados para viajar a los Estados Unidos.

Seguridad Nacional: un 14 % de los más de 231.000 empleados serán enviados a casa, dado que la gran mayoría se consideran trabajadores "esenciales". No obstante, se espera que deje de operar el programa E-Verify, utilizado por empresarios para verificar el estatus legal de sus trabajadores.

Comercio: el 87 % de sus empleados serán enviados a casa sin sueldo (más de 40.000 de los 46.420 funcionarios que trabajan allí). La división encargada de revisar las exportaciones de EEUU operará con la mitad del personal.

Trabajo: se prescindirá del 82 % de los 16.304 empleados, entre ellos los que trabajan en la Oficina de Estadísticas Laborales, que produce estadísticas económicas como los datos mensuales de desempleo. No obstante, el relativo a septiembre podría emitirse el viernes, según lo que decida la Casa Blanca.

Agricultura: el Departamento no ha indicado de cuántos de sus 100.000 trabajadores prescindirá, pero se espera que continúen actividades esenciales como las inspecciones de carne, al tiempo que se suspenden las de otros alimentos. También se dejarán de producir informes sobre las estimaciones de cosechas o ventas.

Interior: prescindirá del 81 % de sus 72.562 empleados y cerrarán todos los parques nacionales, como el Gran Cañón del Colorado, y los monumentos, como la estatua de la Libertad en Nueva York.

Justicia: el 15 % de sus 114.486 empleados serán enviados a casa. No se prescindirá de ningún agente del FBI, ni de la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA), ni de empleados de prisiones federales, ni de fiscales federales.

NASA: el 97 % de sus 18.134 empleados serían enviados a casa, excepto los encargados de misiones de control relacionadas con la Estación Espacial Internacional (EEI).

Salud: el 52 % de sus 78.198 empleados dejarán sus puestos. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades mantendrán actividades mínimas, pero no podrán llevar con normalidad su campaña anual contra la gripe.

No obstante, los "mercados de seguros de salud" que entran este martes en vigor como parte de la reforma sanitaria de 2010 funcionarán en un principio sin restricciones.

Transporte: se prescindirá del 33 % de los 55.468 empleados. Permanecerán en sus puestos los controladores de tráfico aéreo y algunos de los encargados del control de autopistas.

Energía: el 69 % de los 13.814 empleados serán enviados a casa. Seguirán trabajando los encargados del control de materiales nucleares y de redes eléctricas, pero no los investigadores.

Asuntos de veteranos: sólo un 4 % de los 332.000 empleados de esta agencia dedicada a los veteranos de guerra resultarán afectados.

Vivienda: el 95 % de los 8.700 empleados serán enviados a casa. Pero seguirán activos los préstamos otorgados por los gigantes hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mac; todo acorde con lo que informó y publicó el portal de noticias Infobae.com.