La presión del sindicato de Luz y Fuerza para obtener mejoras salariales tuvo respuesta del Gobierno a través de una resolución donde se obligó a las empresas de energía eléctrica a aumentarles a los trabajadores desde el primer día de 2013. Sin embargo, las firmas pidieron ayuda al Estado apelando que padecen asfixia en sus cajas.
Los empresarios, según informó La Nación, hicieron llegar al Gobierno una nota explicando que si no se implementan mecanismos que mejoren sus ingresos, no tendrán cómo hacer frente a los aumentos de salarios que les reclama el gremio de Luz y Fuerza, a cargo de Oscar Lescano.
A través de la insistencia de Oscar Lescano, secretario general del gremio de Luz y Fuerza, se consiguió que la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, firmara la resolución 1906 del Ministerio de Trabajo.
La misma estableció que, a partir del primer día de este año, las empresas deberán convertir en remunerativo en los pagos a los trabajadores 2410 pesos "como incremento salarial definitivo para el año 2012", publicó La Nación.
Ello obligó a incorporar al salario los 2 mil pesos de aumento no remunerativo que las partes habían acordado en 2012. El Gobierno, por su parte, de acuerdo con l o que informa el matutino porteño, tuvo que cancelar deudas que tenía con las empresas a cambio de que otorgaran las subas y controlaran el reclamo gremial.
Sin embargo, las voces de diversas firmas comenzaron a hacerse notar argumentando no poder hacer frente a los incrementos de salarios por déficit en sus cajas.
Las compañías que producen la electricidad, como Central Puerto (Miguens-Bemberg), Costanera (Enel) y Loma La Lata (Pampa Energía), fueron las primeras en alzar la voz a través de la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica (Ageera).
El procedimiento a través del cual manifestaron su imposibilidad de pagar a los trabajadores fue enviando una nota al viceministro de Economía, Axel Kicillof, el pasado 5 de diciembre.
Allí reclamaron la reinstauración de un "acuerdo de generadores" que el Gobierno interrumpió a principios de 2012. Por ese convenio, las centrales eléctricas recibían mejores ingresos.
"La implementación de esta medida resulta imprescindible para que las empresas generadoras puedan hacer frente, en el corto plazo, al pago de sueldos y cargas sociales, y los costos operativos necesarios para el desarrollo de la actividad", argumentaron.
La nota lleva la firma de Gabriel Ures, presidente de la asociación, y se envió con copia a Patricia Charvay, una de las manos derechas de Kicillof, el secretario de Energía, Daniel Cameron, y la propia Rial, explicó La Nación.
Edesur y Edelap (La Plata) también se sumaron al reclamo. El 20 de diciembre, Osvaldo Rolando, presidente de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (Adeera), que reúne a 45 empresas en todo el país (Edenor no forma parte), le puso su firma a una escueta nota dirigida a Kicillof con reclamos similares a los de los generadores. Recuerda que a finales de octubre le manifestaron por carta al funcionario su preocupación porque en ese momento había 14 empresas que "se encontraban en mora con Cammesa [la administradora del mercado eléctrico], producto de no contar con recursos suficientes para abonar en su totalidad la factura por el abastecimiento de energía".