Brasil, la principal potencia sudamericana, comenzará a salir del estancamiento tras un año complejo en el 2012 y crecería 3,4 % este año, lo cual favorecerá las ventas argentinas a ese país, que desempeñan un rol clave, consignó un informe difundido hoy por la consultora Ecolatina.
Casi el 25 por ciento de las exportaciones argentinas tiene como destino al gigante sudamericano.
El estudio indicó que 2012 fue un "año complejo para Brasil, producto de cambios en sus políticas económicas en un contexto de estancamiento, pero, pese a la caída de la inversión, tanto el consumo privado como el mercado laboral se mantuvieron pujantes".
A principios de 2011, el principal objetivo de la política económica del gobierno brasileño fue contener la inflación, por lo que elevaron las tasas de referencia SELIC, llevando el tipo de cambio nominal a 1,56 dólares en julio de 2011.
En una segunda etapa, que comenzó a fines del 2011, las autoridades de Brasil centraron su atención en revertir el atraso cambiario que impactó negativamente sobre la industria.
Para ello, redujeron las tasas SELIC a niveles mínimos históricos e impusieron controles de capitales.
El informe de Ecolatina señala que "los esfuerzos rindieron frutos: el real acumula una devaluación superior al 30% sin una aceleración significativa de la tasa de inflación".
Igual, pese a la mejora del tipo de cambio real y diversas medidas de estímulo, la economía continúa estancada, ya que en lo que va del año el PBI de Brasil creció solo 0,7% interanual y la inversión cayó 3,9%, indica el estudio.
En los últimos meses, las autoridades redoblaron los estímulos a la inversión, relajando los controles de capitales y frenando la reducción de tasas para evitar una mayor depreciación cambiaria, apostando a que vuelvan a entrar capitales para financiar inversión productiva.
"Las perspectivas para este año son que Brasil deje atrás el escenario de estancamiento. La economía crecería 3,4% en 2013", indicó Ecolatina.
La consultora señala que la recuperación de Brasil no será indiferente para la Argentina, sino que por el contrario, una parte del crecimiento esperado para 2013 se atribuye a esa mejora.
Desde hace más de dos décadas, Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, con casi un 25 por ciento de participación en el intercambio comercial.
De acuerdo con la experiencia de los últimos años, por cada punto porcentual que crece la economía brasileña se generan alrededor de US$ 650 millones adicionales en concepto de exportaciones de productos manufactureros a ese destino.
Pero eso no implica un incremento neto del saldo comercial ya que también debe considerarse el aumento de importaciones para concretar la producción.
Aún así, el mayor dinamismo de Brasil será clave para reactivar la industria.
Existen ciertos reparos sobre estos números por la tensión que generaron las trabas a las importaciones y la pérdida de rentabilidad nacional ante la depreciación del real.
Pese a que el crecimiento de Brasil será algo menor a lo esperado, la relación bilateral no está en su mejor momento y exportar a ese destino es más complejo, la recuperación de nuestro principal socio comercial en 2013 es una buena noticia para la Argentina y especialmente para la industria local.
Las perspectivas, según El Cronista
Crecimiento: La mejora en la cosecha agrícola, principalmente soja, y la incipiente expansión en Brasil permitirán a la economía local crecer entre 1,5% y 3% este año, según la mayoría de los analistas. El mayor socio comercial del Mercosur se expandirá entre 3% y 4% en 2013, lo que arrastraría consigo las exportaciones argentinas. En su último informe mensual, el estudio Broda consideró: “La economía argentina está prácticamente estancada y con alta inflación. Esta situación es un problema autoinflingido, porque el Gobierno atacó ineficazmente los problemas económicos”. Para la consultora que dirige Miguel Angel Broda, la Argentina crecerá entre 2,5% y 3% en 2013. Pero alerta: “Hace cinco trimestres que la economía está prácticamente estancada”.
Inflación: Según Economía & Regiones, “el gasto público volverá a ganar dinamismo en un año electoral (crecería a un ritmo del 34%). La mayor emisión para financiar al sector público podría inducir una aceleración de la inflación de entre 2 y 3 puntos porcentuales”, este año. La consultora Elypsis, que dirige el economista Eduardo Levy Yeyati, estima una inflación del 28% para 2013.
Dólar: “Creemos que la tasa de devaluación promedio anual de los últimos días (26%/28%) no se consolidaría el próximo año, porque 2013 es una año electoral. La depreciación del tipo de cambio oficial se ubicaría entre 16% y 20% anual”, afirma Economía & Regiones. Ello dejaría el tipo de cambio oficial a un dólar de entre $ 5,70 y $ 5,90 a fin de año. Federico Muñoz, en tanto, estima un “dólar casi a $ 6 a fin de año”.
Empleo: Según Broda, “se frenó la creación de empleo. En el tercer trimestre de 2012 se crearon 101.000 puestos de trabajo cuando hace un año se creaban tres veces más”. Bajo la misma tónica, Federico Muñoz considera que “el ritmo de creación de empleo no sólo se frenó por el estancamiento económico, sino también por el fuerte encarecimiento relativo del factor trabajo. Tras casi una década de aumento sostenido del salario real, la mano de obra argentina se ha tornado muy cara, tanto para los parámetros regionales como respecto a otros factores (el precio relativo Trabajo/Capital importado está en el mínimo de dos décadas)”.
Sector externo: La mejora en el clima arrojaría un incremento en torno al 23% en la cosecha de soja de este año. “A pesar que entrarán más dólares por comercio exterior y no se pagará cupón del PBI, en 2013 esperamos una caída de las reservas similar a la de este año. No creemos que haya una liberalización masiva de las trabas a las importaciones, sino que se liberarían selectivamente y sólo marginalmente”, indicó Economía & Regiones. El diagnóstico está en línea con el Federico Muñoz, para quien en 2013 todos estos elementos “no bastarán para desactivar la restricción externa y no se relajará la presión sobre el mercado cambiario”. La mayoría de los pronósticos apuntan a un saldo de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones) similar al de 2012: alrededor de u$s 12.000 millones.
Consumo e Inversión: El consumo se planchó en 2012 y la inversión literalmente se derrumbó (llegó a caer 4 puntos porcentual del PBI durante 2012) de la mano de la “pesificación” de la economía (que golpeó a la construcción) y las trabas a las importaciones (que impactaron en la adquisición de bienes de capital). Las perspectivas no son mucho mejores para este año. En particular para la inversión, que ahora parece descansar en la obra pública que pueda hacer el Gobierno en el año electoral.