CCU Argentina, el segundo peso pesado del sector cervecero en el país, se prepara para darle pelea a su principal competidor. La compañía invirtió $143 millones destinados a equipar con tecnología de última generación sus plantas en Santa Fe y Luján, y desarrollar nuevos envases para todas las variedades de las marcas Schneider e Imperial.
"Las nuevas botellas fueron desarrolladas por un equipo multidisciplinario que trabajó con el objetivo de perfeccionar las cualidades sensoriales al momento de beber cerveza. El resultado: una botella más práctica y moderna, mejor alineada con los códigos visuales y estéticos cerveceros, y con una presentación más adecuada a la calidad del contenido de las marcas", explicó Nicolás Rubino, Gerente de Marketing de Cervezas CCU Argentina.
¿Por qué habla de cualidades sensoriales? Es que con este nuevo diseño, sostener la cerveza es más fácil, tiene mejor agarre y posibilita mantener la bebida fría por más tiempo, algo que cualquier consumidor sabrá apreciar. Además, todos los envases tienen 30 cm3 adicionales a sus predecesores. Las nuevas botellas
ya se consiguen en Capital y Gran Buenos Aires y próximamente llegarán al resto del país.
Esto es sólo una primera etapa del plan trianual de inversiones por $500 millones que anunció la compañía el año pasado. Vale destacar que el portfolio de CCU Argentina incluye las cervezas Palermo, Bieckert, Córdoba, Salta y Santa Fe; además comercializa Heineken y Budweiser, y es distribuidora exclusiva en la Argentina de las marcas Guinness, Corona, Negra Modelo, Paulaner, Kunstmann,
Otro Mundo, Birra Moretti, y del energizante Red Bull. Es decir que, sin dudas, hay equipo.