Durante 2012, la caída en las importaciones afectó a todos los rubros, excepto uno: la importación de combustibles, que alcanzó un total de 9.500 millones de dólares. En ese sentido, representó tres cuartas partes del superávit comercial.
Según El Cronista, la compra de energía fue el único segmento que evitó las trabas a las importaciones con las que el Gobierno aseguró el ingreso de dólares. Así, la energía representó el 14% del total de las importaciones.
De todas maneras, la importación de combustibles fue menor a la anunciada por especialistas a comienzos de año: estimaban u$s 12.000 millones. En ese sentido, dijeron que la compra de gasoil fue inferior a la esperada.