Empresarios de Europa esperan cambios en China

"Hace falta una nueva estrategia para detener el debilitamiento del crecimiento", dijo Davide Cucino, presidente de la Cámara de Comercio de Europa durante la presentación del informe anual sobre las relaciones comerciales entre el viejo continente y China. Las 1.700 firmas que forman parte de esta cámara se quejan de la falta de acceso al mercado chino, de las condiciones de competitividad desiguales y de la discriminación de China.

La próxima renovación de la cúpula dirigente China ofrece una "oportunidad histórica" para que el país asiático ponga en marcha reformas urgentemente necesarias en su trato con las expresas extranjeras, afirmó hoy en Pekín el presidente de la Cámara de Comercio de Europa, Davide Cucino.

   "Hace falta una nueva estrategia para detener el debilitamiento del crecimiento", dijo Cucino durante la presentación del informe anual sobre las relaciones comerciales entre Europa y China.

   Las 1.700 firmas que forman parte de la Cámara de Comercio Europea se quejan de la falta de acceso al mercado chino, de las condiciones de competitividad desiguales y de la discriminación de empresas europeas.

   En opinión de Cucino, el modelo de crecimiento chino guiado por el Estado está agotado. "Durante 30 años (ese modelo) ha fomentado un crecimiento vertiginoso y ha sacado de la pobreza a millones de personas, pero ya no se puede mantener, porque por naturaleza es un modelo desequilibrado", aseveró el dirigente empresarial europeo.

   China ha cosechado éxitos fáciles con su modelo de crecimiento, pero ahora resulta cada vez más difícil conseguir avances productivos. Lo que se necesita ahora es más bien una competencia sana para atraer capitales e inversiones privadas, argumentó Cucino.

   El presidente de la Cámara de Comercio Europa pidió a China la elaboración de un nuevo modelo de desarrollo que garantice un acceso en condiciones iguales al mercado, a las finanzas y a la tecnología, así como concursos públicos e igualdad en el tratamiento legal.

   Cucino exhortó a la nueva generación de líderes chinos, agrupada en torno al actual vicepresidente Xi Jinping, a mostrar la voluntad necesaria para llevar a cabo las citadas reformas: "No es una cuestión de fuerza. Simplemente, no hay otra alternativa".

   Los chinos entienden, según Cucino, que el menor crecimiento de las inversiones directas extranjeras se debe no solo a la crisis, sino también a factores como el aumento de los costes salariales y de los materiales.

   "El flujo de inversiones europeas (hacia China) todavía es bastante continuo, pero ya no está creciendo", indicó Cucino. Algunas empresas, advirtió, incluso están considerando trasladarse al sureste asiático, a América del Sur ao a África, aunque hasta el momento aún no se observa una salida masiva de empresas europeas de China.

   Según Cucino, la política restrictiva de Pekín respecto a las inversiones extranjeras en China es producto de una "mentalidad anacrónica". En vez de reconocer las ventajas de un mercado abierto, China ahora incluso está estableciendo condiciones para las inversiones extranjeras, se quejó el dirigente empresarial.

Para que China logre un nuevo crecimiento, es necesario que deje de tener prejuicios respecto a las inversiones extranjeras y privadas, dijo Cucino. Exigió que determinadas áreas industriales cerradas hasta ahora se abran a las inversiones extranjeras y que las automotrices puedan tener una participación mayoritaria en las empresas mixtas.

En China las empresas están sujetas a fuertes regulaciones. De acuerdo con un estudio de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), China encabeza una lista de 55 países con las mayores restricciones regulatorias.

Fuente: DPA.de