Según las cifras proporcionadas por el Indec, el superávit de cuenta corriente fue de U$S1.711 millones en el segundo trimestre, superando en tres por ciento al del mismo período del año anterior. La cuenta financiera cayó U$S1.518 millones, mientras que las reservas internacionales del Banco Central disminuyeron U$S699 millones.
Según el informe del balance de pagos del organismo oficial, el resultado de la cuenta corriente fue positivo por U$S1.711 millones, tres por ciento superior a los U$S1.658 millones de 2011. Las transacciones de bienes resultaron superavitarias por u$s 5.121 millones, mientras que las de servicios deficitarias por U$S989 y las rentas de la inversión por U$S2.302 millones.
Dentro de la cuenta corriente, el sector que más contribuyó a la venta de mercancías al exterior fue el de cereales, con un alza de U$S869 millones respecto al año anterior, secundado por el de combustibles y energía con U$S366 millones adicionales. Por su parte, el complejo oleaginoso se retrajo U$S1.085 millones y los minerales metalíferos U$S352 millones. En conjunto, las exportaciones de bienes cayeron U$S422 millones, según el ente de estadísticas dependiente del Gobierno nacional.
Las rentas también fueron deficitarias por U$S2.306 millones, donde la renta de la inversión fue la más ponderante, con -2.302 millones de dólares, mientras que el pago de intereses se restringió a los -868 millones de dólares. El giro de utilidades y dividendos al exterior fue principalmente hacia el exterior, por lo que quedó con -1.433 millones de dólares. Por otro lado, los servicios en general tuvieron un saldo negativo de U$S989 millones.
El resultado de la cuenta financiera, de -1.518 millones de dólares, fue fuertemente afectado por el déficit del Banco Central, que se registró en U$S1.000 millones, de acuerdo al Indec.
Debido estas operaciones de la balanza comercial, las reservas internacionales se redujeron en U$S699 millones en el segundo trimestre.
Fuente: ambito.com