Las empresas tecnológicas japonesas Panasonic y Canon junto con las automotrices Mazda y Honda anunciaron una paralización de sus operaciones en China tras una serie de protestas antijaponesas en ese país por una disputa entre las dos naciones por una serie de islas.
Panasonic suspendió su producción en dos fábricas de componentes electrónicos y cerró otra, tras decirle a los trabajadores que se quedaran en casa después de que las instalaciones fueran atacadas por manifestantes antijaponeses.
Las fábricas donde se ha suspendido la producción serán reabiertas después de evaluar los daños.
Atsushi Hinoki, portavoz de Panasonic en Tokio, dijo que otra planta de China se cerró después de que varios trabajadores "sabotearan" las operaciones. La planta permanecerá paralizada hasta el martes.
También Canon, el fabricante japonés de electrónica, pretende suspender sus operaciones en tres de sus cuatro plantas en China el lunes y el martes, según informaron medios japoneses.
Por su parte, Honda Motor Co dijo que suspenderá desde el 18 de septiembre y por dos días su producción en China debido a las manifestaciones, mientras que Mazda Motor Corp cerrará una planta por cuatro días.
Al listado de empresas se suma también la minorista Seven & I Holdings, que cerrará 13 supermercados Ito Yokado y 198 tiendas de conveniencia "7-11" en China.
La disputa entre Tokio y Pekín sobre un grupo de islas deshabitadas en el Mar Oriental de China ha llevado a violentos ataques contra conocidas empresas japonesas como Toyota y Honda, lo que ha llevado a los extranjeros asustados a ocultarse y ha enfriado las relaciones entre las dos mayores economías de Asia.
Aumentado las tensiones, el lunes medios estatales chinos advirtieron que Japón podría sufrir otra "década perdida" si se ven afectadas las relaciones comerciales entre ambos países.
Japón contó a China como su mayor socio comercial el año pasado, con un comercio total en ambas direcciones de más de 340.000 millones de dólares.
Represalias
En el marco de la disputa entre Tokio y Pekín por un grupo de islas, China amenazó hoy a Japón con sanciones económicas, mientras la policía y los medios estatales chinos llamaron a evitar ataques contra ciudadanos o propiedades japonesas.
Un comentario del diario del Partido Comunista Chino advierte de que importantes áreas económicas como la producción, las finanzas y el comercio de "materiales estratégicos importantes" podrían ser el objeto de esas sanciones. Según el comentario, una "guerra comercial" afectaría a ambos países, pero China está dispuesto a aceptar las consecuencias, que serían mayores para Japón (según el diario).
Según un comunicado emitido en la ciudad de Changsha, en el centro del país, la policía "castigará con firmeza a los alborotadores de acuerdo con la ley". Además, las autoridades llaman a denunciar cualquier tipo de crímenes cometidos durante las protestas antijaponesas.
"Ciudadanos, la policía de Changsha comprende profundamente su pasión patriótica", apunta el comunicado. "Sin embargo, les llamamos a expresar racionalmente su voluntad y exigencias patrióticas de acuerdo con la ley, para mantener juntos la seguridad y el orden social", agrega.
La policía también emitió comunicados similares en Pekín y otras cinco regiones.
En la ciudad de Guangzhou, en el sur del país, la policía arrestó a 11 personas sospechosas de haber destrozado un vehículo de fabricación japonesa, así como escaparates de tiendas y carteles durante las manifestaciones del domingo.
"Es extremadamente inapropiado dañar propiedades pertenecientes a nuestros propios compatriotas o dar rienda suelta a vuestra ira con los japoneses que viven en China", agregó.
Entretanto, varias empresas multinacionales japonesas cerraron de forma temporal sus fábricas en China. Así, Canon envió a casa durante dos días a los trabajadores de sus fábricas en Zhuhai, Zhongshan y Suzhou, mientras que Panasonic cerró sus fábricas de Qingdao y Zhuhai, según informaron medios chinos.
En la fábrica de Panasonic en Zhuhai, algunos trabajadores hicieron incluso huelga, según informó una trabajadora de la planta.
En medio de la disputa por las islas Diaoyu -denominadas Senkaku por los japoneses- una flota de barcos pesqueros chinos partió hoy hacia ese territorio, situado en el mar de China Oriental, según confirmó un portavoz del Ministerio de Agricultura chino.
Todavía no está claro, cuantos de esos barcos tienen previsto llegar a las disputadas islas. "No todos los barcos viajarán hacía allí. Los pescadores escogen sus zonas de pesca", explicó a dpa el portavoz del ministerio. La temporada de pesca comenzó hoy, según informó la radio estatal china, se espera que unos mil pesqueros se dirijan a las islas Diaoyu.
Estados Unidos llamó por su parte hoy a China y Japón a solucionar de forma pacífica la disputa por las islas. "Es extremadamente importante que se empleen medios diplomáticos por ambas partes para intentar solucionar estas cuestiones de forma constructiva", dijo el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, tras reunirse en Tokio con su homólogo japonés, Satoshi Morimoto.
Fuente: DPA.de y Reuters