Así lo indica un trabajo preparado por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola a partir de datos reales provenientes de las empresas santafesinas que integran el Movimiento CREA, informó el portal Perfil.
En la zona centro de Santa Fe –donde los rendimientos agrícolas históricos son inferiores a los que se pueden obtener en el sur de la provincia– el impacto de la presión impositiva sobre el resultado es más significativo.
La presión tributaria global abarca impuestos nacionales (derechos de exportación, IVA, Ganancia Mínima Presunta, Bienes Personales, Ganancias, Autónomos, a los Créditos y Débitos, a los Combustibles, Seguridad Social, etcétera); provinciales (Inmobiliario Rural, Sellos y Patentes) y municipales (tasa vial).
Existe una importante diversidad de tasas municipales en las diferentes regiones productivas argentinas. El trabajo realizado por los grupos CREA consideró solamente la tasa vial con un valor promedio equivalente a 4,25 litros de gasoil por hectárea.
Además de los impuestos mencionados, los empresarios agrícolas siguen recibiendo, al comercializar cereales, precios inferiores a los valores de paridad de mercado.
77% de una empresa agropecuaria se va en impuestos
Los empresarios agrícolas de la zona sur de Santa Fe que producen en campos propios deben destinar un 77% de su resultado para pagar impuestos y hacer frente a descuentos comerciales generados por la intervención oficial. Eso en caso de obtener rendimientos normales de los cultivos. Porque con rindes menores a los esperados por efecto de la sequía –tal como ocurrió en la campaña 2011/12– los empresarios deben pagar un 79% del resultado.