El estancamiento de las ventas y la caída de la demanda aparecen como los temas que generan más preocupación entre las empresas. Según una encuesta de la Fundación Observatorio Pyme, en el primer trimestre de 2012, las cantidades vendidas aumentaron 0,7% respecto del trimestre anterior y 0,5% en términos interanuales. “Esta desaceleración en el nivel de actividad, que de acuerdo a diferentes fuentes privadas y oficiales actualmente se da en el total de la industria manufacturera nacional, para las pymes del sector ya había comenzado a evidenciarse a partir del tercer trimestre de 2011”, consigna el informe.
El estancamiento de las ventas tiene su correlato en la menor demanda. El 43% de los empresarios calificó como “débil” la cartera de pedidos en este período (ver infografía). Aquí lo notable es el salto que se registra respecto de la medición del año pasado, cuando la proporción de encuestados que veía un estancamiento en la demanda era del 29% (ver infografía). Para encontrar otro nivel de demanda “débil” como el actual hay que remontarse a 2009, en medio de la recesión que se produjo a partir de la crisis financiera internacional.
El Observatorio precisa que “las expectativas se volvieron más negativas en cuanto a la evolución de rentabilidad y a los planes de inversión. La mitad de los empresarios cree que disminuirán sus utilidades de aquí a un año. Y sólo uno de cada cuatro espera realizar inversiones en el próximo trimestre”.
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